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Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 17

de enero de 2018

CONOCIMIENTO Y HABILIDAD

¿Líder yo?

Al hacer una revisión de lo acontecido en mi vida personal y laboral por este año y aprovechando de tener algunas conversaciones con colegas y amigos de toda la vida, pude percatarme de la suerte que he tenido en la mayoría de mis centros de trabajo en cuanto a la vivencia real de los valores organizacionales.

1/1/2018


Giancarlo Ameghino

Gerente de gestión y desarrollo humano del Grupo Crosland

Pude notar cómo muchos directivos de empresas afirman que son las personas su principal activo, cuando en realidad sus organizaciones no son mucho más que un lugar en el que se provoca la desmoralización paulatina de sus trabajadores.

La gestión de personas es responsabilidad de líderes emocionalmente inteligentes, apasionados por lo que hacen, identificados con su organización. Este líder llega a formar y consolidar equipos altamente productivos y felices asumiendo el rol de coach o mentor con el objeto de facilitar el proceso de cambio y apoyar el crecimiento profesional de sus colaboradores.

Un buen líder, antes que estar obsesionado por los indicadores de gestión, se preocupa porque los integrantes de su equipo se sientan bien, estén motivados y se animen a investigar y aprender por iniciativa propia. La persona de un líder bien integrado a su equipo e identificado con las metas y objetivos de su proyecto promueve activamente que sus colaboradores definan una ruta de carrera con objetivos y metas muy precisos y los apoya en su evolución, ofreciéndoles oportunidades de aprendizaje. Reconoce los éxitos individuales y del equipo y los celebra con generosidad y expresividad. El líder siempre está enfocado en garantizar que no haya integrante que se sienta frustrado porque sus expectativas de desarrollo dentro de la organización no estén siendo satisfechas, en forma consistente y oportuna. Procura que cada uno de los integrantes de su equipo disfrute de un balance satisfactorio entre su vida familiar y el quehacer profesional.

Estas sugerencias que me animo a mencionar implican trabajo duro y mucha empatía de parte del jefe, pero el ponerlas en acción nos llevará a disfrutar realmente del rol de líderes y que nuestros equipos nos reconozcan como tales.