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Año del Buen Servicio al Ciudadano
LUNES 23

de octubre de 2017

LITERATURA CERCANA

¿Quién es el faite?

El narrador piurano Cronwell Jara buscó en su entorno amical y familiar para crear a los personajes y situaciones que describe en su más reciente obra, la novela breve Faite.

8/10/2017


Luz María Crevoisier

Periodista

Nos hacemos la pregunta y no logramos responderla. ¿Quién es Faite? Interrogamos a la ciudad absurda para que busque a este personaje incógnito por esos rincones donde se amontona el abandono y cualquiera puede apellidarse Nadie, pero solo nos contesta el silencio.

No lo sabe tampoco Cronwell Jara Jiménez (Piura, 1950), su creador, porque según él “es un personaje totalmente inventado”. Pura ficción, agregando de inmediato: “Es una metáfora de mi vida”.

El prolífico escritor confiesa al Diario Oficial El Peruano que “es verdad que aún como metáfora, necesitaba ver su rostro, describirlo. Entonces descubrí que mi amigo de Catacaos Alejandro Azcárate, un piurano de pura cepa y apodado Gallito, encajaba perfectamente con la figura del personaje”.

Aclaremos, Gallito, el rey de los cebiches, no es un Faite real y menos un delincuente, pero sin su rostro Faite sería cualquier cosa. “No sabría decir quién”, asevera.

Dedicación

Con Faite, este narrador de historias ficticias o casi reales agrega un título más a su selecta biblioteca personal. En ella están los libros de cuentos Las Huellas del Puma Agnus Dei, la conocida novela breve Montacerdos, y las novelas Babá Osaín, cimarrón, ora por la santa muerta y Patíbulo para un caballo. También tiene los poemarios Manifiesto del ocio y Colina de los helechos, recientemente reeditado.

Gracias a este conjunto literario el escritor, que fue uno de los invitados de Primavera Poética, ha merecido numerosos premios como el José María Arguedas (1979) por el relato Hueso Duro; Primer Premio Copé 1985 con La Fuga de Agamenón Castro; el Primer Premio en la III Bienal del Cuento Infantil del 2008 que reconoció su Ruperto, el torito saxofonista.

Retablillos es una suerte de pueblo joven donde no existe otra cosa que sueños rotos y casas que se derrumban. Hasta allí llegó Faite, un personaje que oscila entre una filosofía muy sui generis y vida delincuencial, emparentándose de esta manera con otros personajes de ficción, como los de Ecos de no una sino muchas muertes, de Enrique Congrains, y Los gallinazos sin plumas, de Julio Ramón Ribeyro.

“La idea de la historia la ubiqué allá por la calle Pocitos”. El escritor cambió esta primera versión y la llevó a Retablillos, “porque las casas erigidas a la orilla del río Rímac se derrumban con las lluvias”. Aquí subrayamos el carácter premonitorio del libro, ya que se adelantó a los desastres del Fenómeno El Niño Costero.

Un acto de locura

Esta nueva entrega de Cronwell Jara presentó varios retos para el autor piurano. Pero lo principal es que no lo tenía planeado.

“Hacer esa novela, Faite, fue un absoluto acto de locura. Los personajes y sus vidas muy particulares fueron apareciendo solos, sin cálculo ni premeditación, como por ejemplo Mary Luna y Raquel”, cuenta emocionado el conocido narrador.

Un detalle es que Faite está dedicado al poeta Hildebrando Pérez.

“Me conmovió mi antiguo profesor de literaturas orales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuando una noche en la Feria Internacional del Libro de Lima me preguntó con tono muy nostálgico: ¿Cronwell, y cuándo haces otra novela? Mi respuesta fue esta, agradeciendo sus mejores lecciones en la universidad”, recuerda el escritor.

Por su textura y las circunstancias que lo animan, consideramos que la trama de Faite bien podría ser llevada a la pantalla grande. Ante esta propuesta, Cronwell Jara se limita a sonreír.