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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 13

de diciembre de 2017

OMARA PORTUONDO. INTÉRPRETE

“La naturaleza me dio el don de cantar”

La gran cantante cubana habla de los derechos de las mujeres, canciones y compositores.

9/7/2017


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

“¡No me diga que cuando vaya allá va hará frío!”, exclama preocupada desde La Habana Omara Portuondo (Cuba, 1930), quien volverá a Lima después de varios años para presentarse en el Centro de Convenciones del María Angola, en Miraflores. 

Intérprete destacada y versátil desde los 50 (su viaje musical abarca desde el jazz hasta el bolero), su fama se multiplicó hace 20 años, cuando se lanzó el CD del proyecto Buena Vista Social Club. ¡Una revolución sonora que desde la Isla hizo gozar al globo! Gracias a estos artistas mayores maravillosos, rescatados del olvido.

Y Omara, la única dama del BVSC, derramaba carisma. Llegará a Lima, cuenta, con los músicos –un pianista, un bajista, dos percusionistas, trompetistas–, con los que lleva ya muchos años girando de solista por decenas de países.

–Usted ha producido muchos discos, ¿qué repertorio presentará en Lima?

–Me hace una pregunta que no sé cómo responder. Repertorio de música cubana. Y si hay alguna canción muy buena, que a ustedes les interesa que cante, de algún compositor, la incorporaré al repertorio.

–Conoció a Chabuca Granda en su primera visita al Perú, de 1971, ¿podría cantarnos algo de ella?

–¿”La flor de la canela”? ¡Lo que no tengo es la letra! Hace tiempo que no la canto. A lo mejor, cuando llegue allá, me dan la letra.

–A raíz de los 20 años de Buena Vista Social Club, acaba de salir el documental Adiós. ¿Ya lo vio?

–No me he enterado, pero eso hace buen tiempo que terminó. ¿Ya se estrenó en Estados Unidos? Mire, usted me alegró mucho. Así se mantiene la música nuestra.     

Para “la Novia del Filin”, como la llaman, la música “es el alma de los pueblos”. Contamos algunos duetos que ha hecho y que consolidan su vigencia en el ambiente musical latinoamericano. “Eso es muy bueno, para que no me olviden”.

–Más que grabar hoy se dedica a su tour mundial. 

–Hago todo lo que me corresponde y me gusta hacer. Porque parte de la vida nuestra es hacer música, porque la gente quiere que cante, y eso es muy importante. Se sienten muy satisfechos.

–¿Qué hace para mantener ese timbre tan bello?

–Lo mismo que hace usted: hablar. No hago nada especial. Lo único, sí, me tomo mis jugos, no tomo alcohol. Me gustan más bien el deporte, la natación; ya hace rato que no lo hago.

–¿Qué magia debe tener una canción para que la grabe?

–La situación es que hay temas que me han gustado siempre, que he cantado; y otras que me dicen: ‘Me gustaría que interpretaras tal’. Yo creo que les pasa a todos los intérpretes.

–¿A qué compositores vuelve siempre? 

–Hay muchísimos, pero he grabado temas populares de Ernesto Lecuona. También del grupo de autores del filin, de César Portillo, de Pablo [Milanés], de Silvio [Rodríguez], y a medida que pasa el tiempo hay creadores que me enseñan más canciones, me gustan y las interpreto.

–También es vocera de los derechos de la mujer.

–Esa debe ser la lucha, porque las mujeres somos seres humanos y tenemos dignidad y cantamos, escribimos, y somos iguales a los demás. Humanamente tenemos las mismas realidades, condiciones y sensibilidad que el que escribe o pinta. Las flores les gustan a todos los hombres y las mujeres. Es la naturaleza.

–En 2016, Barack Obama visitó Cuba. ¿Usted siente los cambios en su país?

–Obama estuvo en Cuba y nosotros en Estados Unidos. Una vez nos invitaron, al grupo Buena Vista Social Club, al lugar de Obama. Creo que todos somos seres humanos, tenemos nuestras condiciones, principios, y lo fundamental en cualquier parte del mundo es la calidad, la moralidad del ser humano. El cambio fue según la personalidad del señor Obama. Ahora está otro [Donald Trump], más rubio, que tiene otras convicciones de vida y pensar. Y eso pasa. Cada cual en lo suyo. Él vive en Norteamérica y nosotros en Cuba, como usted vive en el Perú.

–¿Y qué la motiva a seguir adelante con su canto?

–Lo primero que me motiva es tener buena salud. Y tener sonido, que mis cuerdas vocales se mantengan como hasta ahora. Y también tiene que ver la naturaleza prodigiosa, que te da convicción para cantar, escribir, pintar, para todas esas cosas. A mí me dio esa posibilidad. No soy autora. Me gustaba el piano, pero como en mi casa no había dinero, no lo pude aprender. Y cantar es lo que hago por mí, por mi país; representarlo con la música, invitada en muchas partes del mundo, en muchos sitios.