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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MARTES 22

de agosto de 2017

MIGUEL LAURA. AUTOR Y COMPOSITOR

“Vallejo y Arguedas harían cumbias”

Dedica tema a Evangelina Chamorro y no duda de que un compositor de cumbia gane en el futuro el Premio Nobel de Literatura.

26/3/2017


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

En Youtube se escucha ‘Evangelina’, en la voz de Dilbert Aguilar. Al compositor limeño Miguel Laura le conmovió ver en la televisión a una mujer que emergía de un torrente de agua, barro y piedras. “Ella [Evangelina Chamorro] es el símbolo de las mujeres coraje que se sobreponen al dolor y la tragedia”, dice Laura. “¡Qué bonito sería que ella escuchara la canción que me inspiró!”.

El creador limeño suma más de 300 cumbias y sigue buscando la canción que “en dos o tres versos pueda describir una belleza que se recuerde siempre”. Su canción ‘Si te vas, qué haré” tiene 70 versiones; otros éxitos son ‘Júrame’ y ‘Tengo que olvidarte’. En México quieren mucho a su cumbia ‘Soñé contigo’.

–¿La cumbia es la banda sonora del Perú?

–Creo que la cumbia es el folclor del Perú, porque es el género más representativo, amado por millones de peruanos.

–¿Qué cualidades tiene nuestra cumbia?

–En su sencillez, tiene una hondura y calidad melódica universalizables. Tú puedes hacer una obra maestra con dos acordes. Esa es la grandeza de la cumbia, igual que la de nuestro huaino.

Laura ha escrito dos libros sobre el género que lo apasiona: La rica cumbia (2010), en el que entrevista a los grandes intérpretes del género; y Cumbia Perú (2012), con 21 entrevistas a compositores cumbiamberos. Ahora prepara un libro de “un ámbito más filosófico de la cumbia”: su relación con la poesía, la literatura y el estado anímico del ser humano.

–¿Usted busca que el género vaya más allá de la temática de relaciones de pareja?

–Busco un equilibrio entre mi esfuerzo por elevar el nivel literario de la cumbia y lo que al público sencillo más agrada, con palabras de su comprensión inmediata. Me sentí feliz cuando hice una cumbia para César Vallejo. Vallejo y Arguedas han sido mis maestros para escribir cumbias y no dudo de que escribirían cumbias si estuvieran vivos. Aprendí de ellos sobre la sensibilidad exquisita. También de los escritores rusos y alemanes. Todo ese aprendizaje de la literatura universal quiero volcarlo a la cumbia peruana. Pienso elevar la cumbia a un nivel de la música académica, por decirlo así.

Miguel Laura, de 51 años, es hijo de ayacuchanos y ama el ajedrez. Creció en el distrito de San Martín de Porres escuchando cumbias y huainos; estudió en la G. U. E. José Granda. De niño fue canillita y, luego, ambulante. “[Trabajando en la calle] formé una voluntad de acero”, dice el compositor. A los 11 años aprendió a tocar la guitarra.

–¿Recuerda todas sus composiciones?

–No. Como escribo seguido, tengo la costumbre de tratar de olvidar cada canción que escribo para que las melodías y las letras no estén presentes. Es higiene mental.

–Es un artista privilegiado, vive de su arte.

–No paso tormentas, pero aparecen pequeños temporales. Hoy los compositores tenemos que ser productores musicales y meternos en el periodismo para difundir nuestras creaciones. Hacemos de todo. Escribimos canciones y recién recibimos algo cuando un artista nos graba y genera regalías.

–Nos presenta a Dilbert Aguilar cantando otras temáticas.

–Con Dilbert hemos grabado hermosas cumbias de mensaje social: ‘El Escribidor’, en homenaje al premio nobel peruano. También ‘Sembrando’, mensaje para el Perú, y ‘Vuelve a empezar’, dedicada a las víctimas del terremoto de Pisco. Aspiro a que en el futuro un compositor de cumbias peruanas gane el Premio Nobel de Literatura.

–¿Qué espera del Ministerio de Cultura?

–Tenemos un ministro que viene de las artes. Ahora que hay abandono del mercado discográfico por la piratería, el ministerio debería editar discos con canciones edificantes, de todos los géneros musicales, porque la música juega un rol importante en la formación espiritual de niños y jóvenes. No se necesitaría mucho presupuesto.