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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 21

de octubre de 2017

ENFOQUE

Carrión y el Día de la Medicina

Hoy, 5 de octubre, Día de la Medicina Peruana, se cumple el 132° aniversario de la inmolación del mártir y héroe Daniel Alcides Carrión, como consecuencia de un experimento que consistió en la inoculación de la sangre de un botón verrucoso de un paciente del Hospital Dos de Mayo que sufría de verruga. Con esto, Carrión quería demostrar que las dos fases de esta enfermedad (febril y eruptiva) correspondían a una misma patología. La verruga peruana ya era conocida en el Perú desde tiempos prehispánicos y durante la Conquista.

5/10/2017


Ernesto Nava

Médico

En el siglo XIX (1870), durante la edificación del Ferrocarril Central, surgió una epidemia de verruga, que causó una alta mortandad en los trabajadores que laboraban en su construcción. En la Guerra del Pacífico, algunos soldados chilenos también la padecieron. Terminada la contienda, emerge la figura fulgurante de Carrión.

Nació en la ciudad de Cerro Pasco el 13 de agosto de 1857. Fue hijo del doctor Baltazar Carrión y de doña Dolores García.

Culminó sus estudios secundarios en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, en 1880 ingresó a la Universidad de San Marcos, para estudiar Medicina.

Carrión se motivó en el estudio de nuestra autóctona enfermedad probablemente incentivado por su lugar de nacimiento y la cercanía en el tiempo de la epidemia mencionada. Siendo estudiante de Medicina y teniendo un acendrado patriotismo, se enteró de que algunos científicos chilenos realizaban investigaciones sobre esta enfermedad, y él, como peruano, no concebía que un chileno tuviese la primacía científica en estos estudios.

Revisó las historias clínicas de los pacientes que padecían verruga y llegó a la conclusión de que, por los métodos científicos de aquel entonces, como era la inoculación, se aclararía el origen de este mal. El 27 de agosto de 1885 se inoculó sangre obtenida de un botón verrucoso de un paciente.

A los 21 días se presentaron los primeros síntomas, y comprobó que la fiebre de La Oroya y la verruga peruana son una misma enfermedad. Falleció el 5 de octubre de 1885 en la clínica Maison de Santé.

Su inmolación se dio a conocer gracias a la prensa peruana y extranjera. Posteriormente, en 1905, Alberto Barton descubre el agente causal de la enfermedad.

Con su sacrificio, Carrión dejó un legado al Perú y al mundo, no solo en el aspecto científico, sino que también dio un testimonio de amor y desprendimiento hacia el prójimo, cumpliendo su tarea hasta sus últimos días. A pesar de su temprana desaparición, triunfó, pues comprobó la hipótesis que él tenía en mente: “las dos fases de la enfermedad pertenecen a una misma patología”. La verruga peruana también es conocida como enfermedad de Carrión.

Su hazaña nos recuerda el pensamiento de Tagore: “La patria no es la tierra; los hombres que la tierra nutre son la patria”.