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Año del diálogo y la reconciliación nacional
DOMINGO 20

de mayo de 2018

ARTE PLÁSTICO

Colores al rescate

La Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash hace esfuerzos para recuperar diversos lienzos afectados por catástrofes, como el terremoto de mayo de 1970 en el Callejón de Huaylas.

22/4/2018


Luz María CrevoisierPeriodista

Luz María Crevoisier

Periodista

Rescatar obras de arte después de una catástrofe es una de las actividades más encomiables que puede realizar una institución, tal como lo hace la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Áncash.

“El artista Godofredo Zegarra Ángeles se encontraba tallando una imagen de San Benito de Palermo en la Escuela de Bellas Artes de Huaraz, cuando sobrevino el terremoto del 31 de mayo de 1970. El taller de escultura, junto con la escuela, se derrumbó y al maestro Zegarra lo rescataron tres días después, medio muerto. Ese día volvió a nacer para la vida y el arte”.

Relato dramático que Miguel Valverde Robles (Huaraz, 1980) brinda al Diario Oficial El Peruano. ‘Micha’, como se le conoce en el mundo de la plástica huaracina, es artista visual, fotógrafo y gestor cultural. Esta vez actúa como curador de la muestra Legado, que se exhibe en el Museo Arqueológico de Áncash.

Colección abierta

En ella se aprecian las obras de artistas como Zegarra u Honorato Torres Ochoa, que se salvaron de los aluviones sufridos en el callejón de Huaylas. A Torres le tocó el de 1941, en el cual perdió la totalidad de su producción, al destruirse su estudio ubicado junto al malecón del río Quillcay.

Esta colección se inauguró el 9 de marzo e irá hasta fines de junio. Se ha proyectado que sea itinerante, pues también se mostrará en los museos de Chavín y Casma.

‘Micha’ nos refiere que son más de una veintena las obras expuestas y pertenecen a 26 artistas, entre estos podemos citar a Humberto Chávez Bayona, Godofredo Zegarra Angeles, los artistas fallecidos Honorato Torres Ochoa, Víctor Milla Cruz, Carlos Otárola Alvarado y Leoncio Maguiña Alvarado.

Ellos, junto a Jorge Salazar Espinoza, Manuel Ramírez Sifuentes y Ricardo Mendoza, son los de mayor trayectoria en la exposición, con una obra que fue creciendo a partir de la década de 1930 hasta llegar a la época actual.

La pintura ‘Indio Recuaino’, fechada en 1938, del maestro Honorato Torres Ochoa (Caraz, 1907), es la más antigua de la colección y una de las más valiosas, pues sobrevivió a dos desastres naturales, los de 1941 y 1970.

Origen de pinacoteca

En el 2002, el escritor, poeta, artista plástico e intelectual huaracino Francisco Gonzales obsequió su valiosa colección al entonces Instituto Nacional de Cultura de la región Áncash.

Gonzales había logrado una hermosa pinacoteca a base de compras, pedidos, trueques y decidió entregarla al Estado.

Sin embargo, la desidia pudo más y los cuadros terminaron arrimados y olvidados, pero gracias a la audaz inventiva de tres mujeres y la decidida participación del curador Miguel Valverde retornaron a ser lo que fueron.

“Marcela Olivas Wiston, Giovanna Moreno Alfaro y María Moreno Suárez, funcionarias de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash, decidieron recuperar este valioso legado que se encontraba en los almacenes, empolvado, con marcos despintados e incluso rotos. Hemos salvado la mayoría, pero aún quedan por clasificar otros, pues ignoramos si son artistas de la región o foráneos”, cuenta Valverde.

Entre los nuevos tenemos a Fernando Díaz, Miguel Mestanza, Aquiles Rondán, entre otros.