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Año del Buen Servicio al Ciudadano
DOMINGO 17

de diciembre de 2017

CARLOS DE LA PEDRAJA GARCÍA-COSÍO. GENERAL MANAGER IE LAW SCHOOL

“El abogado debe interactuar con expertos de varias áreas”

Entrevista. Los profesionales del Derecho deben conocer los avances tecnológicos para brindar un servicio eficiente, comentó el experto, que agregó que es vital la interrelación de los estudios de abogados.

3/12/2017


Paul Neil Herrera Guerra

pherrera@editoraperu.com.pe

–¿Cómo evalúa el mercado de la asesoría jurídica que brindan los estudios de abogados?

–En la actualidad ha cambiado radicalmente este sector, sobre todo desde la crisis global del 2007. Ha evolucionado el balance entre cliente y abogado. Antes, el abogado era quien realmente tenía la sartén por el mango o tomaba las decisiones, pero a partir del 2007 son los clientes los que negocian con los abogados bajando los fees (honorarios). Los despachos de abogados han tenido que bajar los fees.

–¿Cuáles son los nuevos requerimientos de las empresas a los abogados?

–La tendencia global es que las grandes corporaciones contratan más abogados internos y externalizan menos con los despachos de abogados. Eso hace que la relación con los despachos de abogados ya no sea perpetua. Así, la tendencia es llevar en forma interna una parte de la operación y algunos temas pequeños se externalizan a los despachos de los abogados especialistas. El grado de sofisticación es tremendo con la tecnología y la forma de trabajar por procesos.

–Siendo esto así, ¿cuáles son las nuevas competencias y habilidades que deben tener los abogados?

–Los abogados tienen que saber derecho, pero de una forma distinta, comparada, deben conocer derecho comparado. Tienen que saber cómo funcionan los grandes sistemas jurídicos a escala global, sobre todo la relación entre el sistema civil y el sistema anglosajón. Se tiene que conocer al cliente-empresa, eso es fundamental. Además, un paquete de nuevas competencias que todos los abogados deben tener es el management interno de sus firmas, vale decir, la gestión interna de cómo prestan los servicios jurídicos. Otro paquete de competencias, muy novedoso y vital, que deben tener los abogados es la tecnology, data analitics. Los abogados tienen que saber en los próximos años hablar con ingenieros, informáticos, matemáticos y empezar a trabajar con inteligencia artificial. En el Perú empezará a surgir en los próximos meses no solo el asesoramiento jurídico a star ups (emprendedores), sino también los star ups lawyers, es decir, empresas que prestan servicios legales de una forma diferente al modelo tradicional.

–¿Cómo reinventar entonces, el modelo de la asesoría jurídica?

–Las tendencias en el mundo, sobre todo en los países anglosajones, indican que trabajando de una forma diferente. Hay fórmulas como el leasing de abogados, modelos de negocios, estructuras mucho más horizontales (no piramidales, que no son atractivas para los jóvenes abogados) y trabajos por proyectos. Por la tecnología el 60% de las labores que un abogado tradicional realiza se puede estandarizar.

–Bajo esos esquemas, ¿cómo ser más competitivo?

–Tiene que existir un project management (gestión de proyectos), que empiece por la asignación a proyectos porque al final cada cliente u operación es un proyecto. Debe existir un pricing (sistema de fijación de precios para los clientes), hoy un cliente no aguanta una facturación por horas, en la que no se tenga un flat fee (tarifa única).

–¿Qué tan importante es la especialización de los abogados?

–Hay muchos despachos muy especializados porque hay clientes que contratan a abogados para una determinada parte de una operación, pero como nos movemos en un ámbito volátil de especializaciones, es bueno también tener herramientas generales para adaptarse a cada cambio de situación. Hay especializaciones para asesorar directamente star ups y en compliance, que no solo implica responsabilidad penal.

–¿Debe reformularse la enseñanza del derecho?

–Sin duda. Toda la parte del management es fundamental, y sobre todo cómo integrar tecnología y derecho. Las facultades y universidades son responsables de crear ecosistemas abiertos en los que se encuentren derecho y tecnología, o derecho e ingeniería. Los abogados ya trabajan con personas de otras profesiones.

Reto de cara al siglo XXI

A criterio de Carlos de la Pedraja, el abogado del siglo XXI debe tener una amplia y sólida formación jurídica, porque el derecho y, sobre todo, el derecho corporativo ya no es local. Además, dijo, debe conocer la empresa y no solo las herramientas de las empresas como clientes, sino de tecnología y cómo funcionan los últimos avances tecnológicos para que la práctica legal se pueda realizar de forma más eficiente. A su vez, deben tener sensibilidad multicultural, que es fundamental para los próximos años, aseveró.

Apuntes

La interrelación de los estudios de abogados de diversos países es fundamental, sobre todo por los modelos de negocios existentes, comentó De la Pedraja.

Considera importante que un despacho de abogados local reciba asesoramiento del exterior si desea acceder a operaciones globales, además advierte que el abogado debe ser formado para tomar decisiones en cualquier parte del mundo.