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APROXIMACIONES

El espíritu emprendedor de la mujer peruana

15/5/2019


Roberto Alves de Araujo

Docente de Comercio Exterior de la UARM




El espíritu emprendedor es la capacidad y proactividad que tiene una persona para implementar una idea asumiendo los riesgos. Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, el 36% de las mujeres peruanas son emprendedoras y cuentan con empresas vinculadas a actividades comerciales, servicios, manufacturas, agronegocios, comercio exterior, artesanías, joyas y franquicias, entre otros. Su destacada participación ha posicionado al Perú en el primer lugar en el ranking de países con mayor número de mujeres emprendedoras, según la Asociación de Emprendedores de Latinoamérica (Asela, 2018), seguido por Chile, Colombia y México.

Mucho se habla del espíritu emprendedor como un talento innato, sin embargo, existen características que cada persona es capaz de potenciar, como el ser positivo ante diversas circunstancias, sobre todo, las adversas; la capacidad de adaptarse a los cambios (cualitativos, tecnológicos y la moda); el estar dispuesto a mejorar en todos los sentidos y el asumir retos. En ese sentido, las mujeres peruanas vienen demostrando que no temen a los desafíos.

Según el Ministerio de la Producción (2018), en el Perú hay 1.3 millones de micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres. El 13% de las empresas, cooperativas, asociaciones y organizaciones peruanas son administradas o fundadas por mujeres, lo cual es ya una tendencia de mercado. Los gremios empresariales deberán seguir capacitándolas para fortalecer ese sector de la población. Hay que tener en cuenta que la mujer es una palanca de desarrollo en una sociedad, ellas son el pilar de las familias.

La globalización de la economía desarrolló tendencias con la emancipación de la mujer en prácticamente todos los continentes (con excepción del mundo árabe-islámico, donde la mujer lamentablemente sufre una discriminación institucional y religiosa).

En nuestro continente y, específicamente, en el Perú los avances son impresionantes; las mujeres emprendedoras son responsables, trabajadoras, disfrutan el trabajo en equipo, son extremamente dedicadas a sus empresas y buscan mejorar la comunicación con sus clientes y públicos de interés.

Las empresas, para estas mujeres, no solo representan unidades comerciales, sino toda una filosofía y estilo de vida. Ellas disfrutan de cada proyecto empresarial al tener contacto directo con las personas. Las empresas significan para las mujeres peruanas la garantía de emancipación socioeconómica de no tener que depender financieramente de un esposo o pareja.

Las empresas representan que ellas son dueñas de su destino, lo cual es todo un cambio cultural y generacional.

Además, con sus empresas colaboran con el desarrollo del Perú, generan negocios, servicios, productos y empleos y, consecuentemente, bajan los índices de pobreza. Qué vivan las mujeres peruanas.