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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 18

de noviembre de 2017

ENFOQUE LABORAL

Facultades legislativas en lo laboral - Parte final

En cuanto las relaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo retornen a su cauce normal, es bastante probable que se soliciten facultades delegadas.

15/11/2017


Germán Serkovic G.

Abogado laboralista

Hasta el momento se conoce que el pedido versaría sobre los temas de seguridad y reconstrucción nacional. Sin embargo, sería conveniente evaluar la ampliación de la solicitud de facultades, incorporando los temas del fomento del empleo y la lucha contra la informalidad laboral, materia que constituyó un importante compromiso en la última campaña electoral. 

Debe pensarse seriamente en dictar las disposiciones necesarias para facilitar la contratación laboral, establecer con claridad las facultades del empleador y simplificar el despido. 

Pero no solo eso, es necesario también limitar las horas extras, hecho que redundaría en la protección del trabajador y en el aumento del empleo, devolver a la CTS –de modo progresivo– su carácter de beneficio de protección contra el cese, hoy desvirtuado, analizar la conveniencia de contar con diversos sistemas de cálculo de la indemnización por despido, establecer que la bonificación por trabajo nocturno se determine sobre el sueldo real y no en función del mínimo.

Otra tarea de importancia, pero que excede los alcances de las facultades delegadas, se orienta a dejar de lado la estabilidad laboral absoluta. La ley se había pronunciado claramente en ese sentido; la jurisprudencia –concretamente el Tribunal Constitucional– reintrodujo la figura en una sentencia jurídicamente muy discutible y de inadecuadas consecuencias económicas.

No es una labor sencilla o que conlleve réditos políticos, al contrario, se requiere una clara resolución. Habrá los que consideren que las modificaciones laborales necesitan de conversaciones en diversos fueros. 

Se olvida que los trabajadores informales justamente por su naturaleza no cuentan con organismos representativos, son entonces mudos en una discusión que les atañe directamente. 

Por lo demás, condicionar el tema a discusiones inagotables es un fácil recurso para garantizar el inmovilismo.