Tipo de cambio:

Compra: 3.242

Venta: 3.246


Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 18

de noviembre de 2017

NARRACIÓN ORAL

Hablando para todos

En el fascinante mundo de los cuentacuenteros abundan personajes que utilizan la narración para reavivar los sueños de los adultos y llenar de magia el universo de los niños. Uno de ellos es el colombiano Alekos.

12/11/2017


Luz María Crevoisier

Periodista

La Casa de la Literatura Peruana organizó el Sétimo Festival Internacional de Narración Oral Déjame que te Cuente. En este evento participaron algunos de los más representativos cuentacuenteros nacionales y foráneos.

Fueron dos semanas, desde el 2 al 21 de octubre, con presentaciones, talleres y un programa descentralizado en Ayacucho y Tarapoto, que convocó a reconocidos personajes. Algunos de ellos fueron Luz Sanz, Nelly Olaya y Manuel Conde por el Perú; Magdalena Labarga, de España; Freddy Gamboa, de Venezuela; Leonardo León y Alekos de Colombia, entre otros artistas destacados.

El festival, uno de los más importantes eventos de este año, contó en la dirección artística de las narradoras Marissa Amado y Cucha del Águila.

El colocho hablador

Alexis Forero, conocido simplemente como Alekos en el mundo de los narradores orales de cuentos, es un bogotano que orientó su vida hacia el arte. A él la palabra se le pegó al alma en ese mundo familiar donde contar y escuchar eran el pan de cada día.

Al concluir los estudios de diseño gráfico, pintura y grabado en la Universidad Nacional de Colombia, viajó a Barcelona para continuar con cursos de especialización en la escuela de arte La Massana. Además, tomó parte en talleres particulares de diversas materias, entre las que destacan folclor y música.

Es que el arte que desarrolla el cafetero requiere de una amplia y variada selección de cursos.

El Diario Oficial El Peruano pudo conversar con este narrador bastante atípico, que gentilmente accedió a la entrevista, no obstante lo recargado de su agenda.

“Los colombianos llevamos el cuento en la memoria del cuerpo”, afirma Alekos, como una manera de justificar, si cabe la palabra, esa vocación que lo lleva a caminar por múltiples escenarios.

“Los indígenas de Colombia lo han hecho siempre, como también las comunidades afroamericanas, los campesinos. Unido a esto, mi abuela me contaba cuentos que después supe que eran del Calila y Dimna –la primera narrativa en castellano– como también de Las Mil y Una Noches. Además, mi padre nos incitaba a leer, a escribir”.

Entre sus referentes señala “primero a los colombianos Enrique Vargas y Misaél Torres; Eráclio Cepeda, de México; Francisco Garzón, de Cuba; el Caimán de Sanare, de Venezuela; el irlandés Tim Bowley; y los franceses Georges Perla y Jean María Binoche”.

En busca de un nombre

Cuenta el artista colombiano que su manera de llegar al nombre artístico con el que se le conoce fue un proceso. Nos relata que jugó con diversas variaciones de su nombre de pila –Alexis– hasta llegar al que usa actualmente: Alekos.

Relata como curiosidad que es homónimo de aquel griego, amigo suyo, que fuera, según el colombiano, pareja de la periodista italiana Oriana Fallaci.

Por otra parte, confiesa que sus múltiples especializaciones le sirven como soporte a su oralidad.

Añade que “es una tendencia de mi personalidad unir las artes antes que separarlas. Miro de soslayo para ver cuál de los oficios puede –no siempre ocurre– participar del cuento narrado”.

Para armar sus relatos, utiliza elementos del universo mágico religioso del Caribe, como las leyendas de la Mohana y el Mohán; la Llorona; la Madremonte; el Hojarasquín; Francisco, el hombre; entre otros.

Entre sus reconocimientos tiene el premio Shamán de México y Cuchillo Canario de Gran Canaria.