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Año del Buen Servicio al Ciudadano
DOMINGO 17

de diciembre de 2017

ÓSCAR LÓPEZ ARIAS. ACTOR

“Hay que desaprender el machismo”

El actor aborda el machismo y la violencia hacia la mujer en la puesta Taller de reparaciones, montaje más que oportuno en esta coyuntura social.

3/12/2017


Cecilia Fernández Sívori

mfernandez@editoraperu.com.pe

La erradicación del machismo como parte de la lucha contra la violencia hacia la mujer se instala en la cartelera teatral con la puesta Taller de reparaciones. Esta obra aborda el tema en un encuentro entre tres amigos, donde abundan las bromas machistas y la cosificación de la mujer. El actor nacional Óscar López Arias nos cuenta al respecto.

–¿Cómo reacciona el público?

–Al comienzo se ríen, pero no porque le parezca gracioso, sino por lo desagradable que puede ser ver a tres hombres hablando así, de una manera tan básica. Es ver el machismo desde el machismo a lo que apunta ese texto. Conforme avanza la trama, nos damos cuenta cómo los personajes van cambiando cuando comienzan a notar que ese machismo los puede dañar. Mientras una mujer sea atacada, violada o acosada, pero que no sea alguien cercano, no es tu tema.

–¿Eso es muy frecuente?

–Es curioso porque eso nos pasa a nosotros como sociedad y cuando vemos los casos en televisión, decimos qué pena, pobrecita. Alzamos la voz para que se condene a los malditos, pero luego no hacemos nada más y eso se ve en la obra. Cómo es que el daño ajeno no nos compete hasta que nos duele, nos toca. Es una comedia en la que te vas a reír tanto que hasta vas a sentir culpa.

–Tu reflexión como peruano y actor es que somos una sociedad indiferente.

–Creo que no estamos tan comprometidos como sociedad. El cambio definitivamente empieza en uno. He sido formado en una sociedad machista, en una familia machista. En mi casa me enseñaron que los hombres juegan pelota y las mujeres lavan platos. No es culpa de esa generación que me formó. Lamentablemente, así los criaron a ellos y a ellas. Entonces no es una cuestión de acusar, sino de desaprender. El cambio está en las generaciones siguientes y en esta generación, porque tenemos la capacidad de leer, de estudiar un poco más lo que significa la justicia y el respeto. No siento que sea un tema peruano, muchas sociedades pasan lo mismo.

–¿Eso te llevó a aceptar la obra para visibilizar el tema?

–La decisión de desaprender es importante. Pero la tarea de hacerlo es un trabajo diario, como una especie de terapia. Haber sido comunicador y entrevistar a tantas personas en televisión con Bien por casa en TV Perú ha cambiado mi visión de las cosas, es algo que le agradezco al programa que me dio esa maravillosa oportunidad. A mí me da pena cuando se dice que los niños son el futuro porque escuché esa frase hace como 30 años. Entonces creo que el tema es el ahora, el presente. A mis hijos debo educarlos en el respeto y es una tarea de todos.

–Al final de cada función, el público se va conmovido.

–Sí, la gente que espera al final de la función no lo hace solo por la foto, sino para decir gracias, qué buen mensaje o un no me esperaba un final como este. Esos comentarios hacen que nosotros, como elenco, nos sintamos satisfechos. Ese es el objetivo: dejarle ese mensaje a las personas, sobre todo a los jóvenes, que son los que se van un poco más conmovidos. Porque hablamos de los riesgos que trae la tecnología, el Facebook, el Whatsapp. Cómo un screenshot puede cambiar el rumbo de tu vida o cómo una foto privada puede arruinar tu reputación.

–Y es que la puesta los ancla en el mundo virtual.

–Sí . Eso de reenviar videos y demás cosas que se hacen en la red es un delito y hasta ahora no se considera como tal, sino como un chiste. Es un principio tan básico que da vergüenza. Y no es que me ponga en plan moralista y que no lo haya hecho alguna vez, sí he cometido esa estupidez, pero ya no más. No me hago el inmaculado, el que nunca se equivoca. Para mí cada error ha sido una lección y hoy puedo decir que estoy aprendiendo más que nunca.