Tipo de cambio:

Compra: 3.336

Venta: 3.340


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
MARTES 21

de mayo de 2019

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

TRADICIÓN AL PIE DEL MISTI

Honores para la patrona

Cada 1 de mayo, miles demuestran su fe a la advocación de la Virgen de Chapi, en Arequipa, buscando la bendición de la sagrada efigie. Fotos: Archivo histórico del Diario Oficial El Peruano.

5/5/2019


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Hormigas de la fe. Cantan y rezan. Y sus voces extienden un manto de devoción. Las caravanas de peregrinos –hombres, mujeres, ancianos, niños– toman los caminos por estas fechas –desde la víspera, el 30 de abril, hasta hoy; sobre todo el 1 de mayo, fecha central–. Es la tradición.  

Dibujan una línea interminable, pero sus extremidades inferiores parecen redoblar energías cuando cantan y rezan. Llevan flores, velas y obsequios para la Virgen de la Candelaria de Chapi o, simplemente, la Virgen de Chapi.



Nuestra Señora. Ante miles de personas, en Arequipa, Juan Pablo II coronó a la Virgen de Chapi y beatificó a sor Ana (2/2/1985).

Hace medio siglo, cuando ya se contaba en más de 100,000 feligreses en devoción perpetua y peregrinación a su santuario, camiones, ómnibus, automóviles y bestias de carga no se abastecían.

Miles de feligreses preferían demostrar su gran devoción a la patrona de la región Arequipa al modo tradicional: recorriendo a pie por 12 horas los 60 kilómetros o 18 leguas que separan el corazón de la ciudad de Arequipa con el distrito de Polobaya (provincia de Arequipa).

Otros toman una ruta más corta, de cuatro horas, desde el sector de Siete Toldos. Todos cumplen cabalmente las penitencias y promesas ofrecidas a la Virgencita.



Milagrosa. Los peregrinos cumplen penitencias para en agradecimiento a la querida efigie.

Al final de la ruta, siempre los esperaba la sagrada imagen en Chapi, tan hermosa como una bendición.

Sus “santas misas” se sucedían una tras otra, como soporte de fe; la más esperada era la de las 10 de la mañana o “misa de fiesta” (en la actualidad, la misa se realiza a las 11 de la mañana y se han sumado al calendario rezos, bautizos, procesiones y serenatas).

Por la tarde, y hoy después de la misa de fiesta, se realiza la procesión con todos los peregrinos “que luchaban por llevar en sus hombros la pesada anda de la imagen, cubierta de costosos ropajes y ornamentación de metal y pedrería”, escribió Luis Eduardo Podestá en el diario La Crónica.



Gente de fe. Segunda visita del papa polaco llegó a Arequipa.

En la noche, los miles de peregrinos, ya con el alma en paz, saturarían los hoteles y pensiones.

Fe que crece

En 1957, “el nuevo templo” de la “Milagrosa Imagen” estaba en la etapa final de su construcción. Si bien se habían invertido alrededor de diez millones de soles de la época en las obras, faltaban materiales de construcción. Ese año fue singular porque superaron los récords anteriores y los 100,000 peregrinos.

Mientras los feligreses con mayores ingresos económicos contribuían obsequiando “un milagro de plata” a la efigie sagrada; los fieles de bolsillos humildes no se querían quedar atrás y hacían el largo viaje “llevando en sus alforjas un ladrillo, un mosaico o cualquier material de construcción que tendrá utilización conforme continúan los trabajos en el templo”, dice la nota periodística.

En esa jornada en la que participaron “mujeres que agradecían un favor”, “hombres silentes arrodillados” y “niños y niñas que elevaban canciones” a la Mamita de Chapi hubo solo 104 heridos. Un récord si se toma en cuenta que para visitar el santuario, hace 60 años, muchos sufrían heridas, por ejemplo, en los barrancos adyacentes a la ruta characata de la fe (ahora se trata de una pista totalmente asfaltada).



Sobre la imagen

Hay historias que se sobreponen para contarnos una fe. La devoción a la Virgen de Chapi se inició en el siglo XVII en Accahua (provincia de Sánchez Cerro, Moquegua). Algunos señalan que la imagen fue traída por misioneros desde España. Tras un terremoto que destruyó el pueblo, los pobladores llevan a su Virgen hasta el valle del Chapi. Se levantó una pequeña capilla junto a un ojo de agua en la ruta Arequipa-Moquegua. Arequipa es tierra de volcanes y movimientos telúricos. Y el primer milagro de la imagen fue mantenerse incólume en terremotos que destruyeron primero la mencionada ermita y luego una iglesia de sillar o “vieja capilla”. El segundo es el de la inacción: cuando el párroco de Yarahua ordenó el traslado de la Virgen debido a las fiestas fuera de control en su honor, una fuerte tormenta y lo pesada que se volvió la imagen, se arraigó en la zona donde se construyó el actual Santuario de Chapi. Estos detalles permitieron el aumento de la fe.

Virgen coronada

La mañana del sábado 2 de febrero de 1985, el papa Juan Pablo II, acompañado de los obispos del Perú, coronó canónicamente la efigie de la Virgen de Chapi y fue proclamada Reina y Señora de Arequipa, en un acto multitudinario en el campus de la Universidad San Agustín. (A su retorno a Lima, esa misma tarde, convocaría a dos millones de jóvenes en el Hipódromo de Monterrico).

Al pie del Misti, el religioso polaco más famoso del mundo, Karol Wojtyla, pidió a la Virgen de Chapi “que no deje de llevar a Jesús a los corazones de todos los que en esta tierra confían amorosamente en ella”. En la misma ceremonia, el Vicario de Cristo declaró beata a sor Ana de los Ángeles Monteagudo.

La homilía fue seguida “en vivo”, con velas encendidas, por cientos de arequipeños residentes en Lima, en la iglesia de San Francisco de Asís, donde se venera a esta imagen.

Dato

22 actividades se realizaron este año, entre misas, bautizos y procesiones.