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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 23

de setiembre de 2017

La buena vecindad con Bolivia

Cada gabinete binacional que efectúa el Perú con los países vecinos nos deja una grata sensación de que estamos construyendo un espacio de cooperación e integración, que mejora notablemente las relaciones entre Estados, pero, sobre todo, en la calidad de vida de los pueblos fronterizos. Fue así con Colombia, Chile y Ecuador, y el encuentro del pasado viernes con Bolivia no ha sido la excepción.

4/9/2017





El solo encuentro de los presidentes, aunado al trabajo conjunto de los gabinetes de gobierno, renueva los votos de amistad y confianza, y en los últimos años se ha convertido en el mejor mecanismo para sacar adelantos proyectos conjuntos de desarrollo económico y social.

En el caso de Bolivia resulta particularmente diferente, porque con este país nunca hemos tenido problemas fronterizos, menos una guerra, y con el que compartimos una historia e identidad social, que incluso llegó en algún momento a plantear una sola nación.

En esta oportunidad, el encuentro de los presidentes Pedro Pablo Kuczynski y Evo Morales, en el Tercer Gabinete Binacional realizado en Lima, ha servido, además, para impulsar tres proyectos claves en nuestro desarrollo: la limpieza del lago Titicaca; la potenciación del puerto de Ilo, en la costa sur, para la salida de las exportaciones bolivianas a Asia; el corredor bioceánico, y la lucha contra el cambio climático.

En la Declaración de Lima, que suscribieron en Palacio de Gobierno, ambos gobernantes ratificaron su firme compromiso de alcanzar el desarrollo con inclusión social de sus pueblos, para lo cual convinieron en fortalecer la coordinación y la cooperación en los ámbitos laboral, educativo y de salud.

El presidente Kuczynski se mostró muy preocupado por la contaminación ‘galopante’ que registra el lago Titicaca, que comparten ambas naciones, y resaltó el compromiso tanto de Lima como La Paz de empezar a resolver este problema.

Respecto al tren bioceánico, mencionó que el estudio está en vías de iniciarse, y se mostró a favor de que llegue a las costas del Perú, procedente del altiplano de Bolivia, y no por la Amazonía, que es materia de conservación.

Por su parte, el presidente Morales puso la cuota de emotividad cuando dijo que “felizmente con Perú tenemos lazos de unión política y de integración, y no muros de exclusión, ni de discriminación”, dos antivalores que lamentablemente empiezan a aparecer en la escena internacional.

Pero, también, destacó la libertad y la soberanía con que dos países vecinos deciden fortalecer sus relaciones bilaterales, cuando expresó: “No necesitamos agentes externos que nos intervengan cuando hay entendimiento, ni organismos internacionales que vengan a resolver nuestros problemas”, para recalcar la importancia de “sentar soberanía frente a cualquier amenaza de intervencionismo”.

Podríamos seguir hablando de las buenas relaciones con nuestros vecinos, pero lo importante acá es que los gabinetes binacionales se han convertido en una buena práctica de integración, mantenida por los distintos gobiernos de los países implicados, y que, sin duda, marca la nueva forma de política internacional del siglo XXI.