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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
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SERVIDORES PÚBLICOS DESTACABLES. SUSANA SILVA HASEMBANK

“La función pública debe ser ejercida con integridad”

Abogada busca generar cambios a largo plazo en la administración pública.

29/5/2019


Susana Mendoza Sheen

smendoza@editoraperu.com.pe

Perfil. Es secretaria de Integridad Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros. Ella está convencida de que promover la integridad en la administración pública hará sostenible la lucha contra la corrupción. Una apuesta que compromete al Estado y a la ciudadanía. Tiene más de dos décadas de labor como servidora pública.

¿La apuesta por promover la integridad en el Estado es inteligente?

–¡Definitivamente! En el discurso de la lucha contra la corrupción la investigación y la sanción son muy importantes, pero si no trabajamos para tener sostenibilidad en ese esfuerzo, por generar una nueva cultura del servidor público y de probidad de parte de la ciudadanía, solo habrá hipos en esa lucha.

–¿Luchar por la integridad en el Estado es igual que hacerlo contra la corrupción?

–No, es más complejo. Contra la corrupción el problema de colusión, cohecho o malversación de fondos, por ejemplo, se identifica y actúa el aparato de justicia, principalmente. Pero por la integridad es tener una visión anticipada a los problemas, pues la función pública está relacionada con la honestidad.

–¿El que ocupa un puesto de mayor responsabilidad en el Estado tiene que ser más honesto?

–En la medida de que es un referente, un ejemplo para la sociedad, por supuesto que sí. Si no lo entiende así, quiere decir que no tiene una verdadera vocación de servicio, y en el sector público se tiene que asumir los principios de verdad, legalidad y honestidad, y ser claro que se labora por un bien mayor: la ciudadanía.

–En el Estado trabajan casi 1 millón 500,000 personas, ¿qué porcentaje cree que son íntegras?

–No me atrevo a dar un porcentaje, pero sí puedo afirmar que es la gran mayoría. En mis más de 20 años en el Estado es lo que he visto. Por supuesto, hay gente deshonesta, pero son los menos. He visto más bien que muchos no llegan a entender cuándo cruzan la línea, cuándo hay un conflicto de interés o un uso inadecuado de los recursos públicos.

–¿Se puede hablar de integridad en la administración pública, sin integridad de la ciudadanía?

–Justo hoy lanzamos la campaña Servir con integridad, por ti, por mí, por todos con el objetivo de que el servidor público sienta orgullo de servir a la ciudadanía. He encontrado a algunos que se sienten avergonzados. Pero el Estado es una marca, y hay que protegerla. La ciudadanía, en cambio, tiene que aprender que un buen servicio redunda en su vida. Por eso los servidores públicos y ella, vigilante e informada, deben ir de la mano.

–¿Una persona adulta que no fue formada para ser íntegra puede cambiar y serlo? –Difícil, ¿no?

 la integridad viene de casa, de formación, y por eso quien es una persona íntegra actúa bien con pleno convencimiento, pero otros lo pueden hacer por temor a perder, y aprenden.

–¿Es más difícil luchar contra la corrupción que promover la integridad en el Estado?

–En la lucha contra la corrupción, cuando vemos que los fiscales y jueces obtienen resultados inmediatos, sentimos satisfecho nuestro reclamo de justicia. Promover la integridad no es tangible, pero si en los próximos años funciona mejor la administración pública, hay más meritocracia, mejores servicios será consecuencia de esta nueva visión de trabajo. Es un proceso de transformación en el que todos debemos actuar, pues no hay héroes, ni heroínas ni zares ni zarinas.

–¿Qué siente que le ha dado el Estado?

 –Aprendizaje y haberme permitido servir.

–¿Qué siente que le hado usted al Estado?

–Mediante esta secretaría, un valor agregado: que la función pública deba ser ejercida con integridad. Estamos generando cambios y soy muy optimista.