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Año del diálogo y la reconciliación nacional
LUNES 25

de junio de 2018

Letras que hermanan

A inicios de semana se promocionó en la tradicional Feria del Libro del Parque del Retiro de Madrid la participación de casi medio centenar de personalidades españolas en su par de Lima. Hacer este anuncio en ese lugar tiene un valor especial, pues se trata de uno de los encuentros editoriales del mundo de habla hispana más longevos y de mayores volúmenes.

3/6/2018


Como señaló al Diario Oficial El Peruano el presidente de la Cámara Peruana del Libro, José Carlos Alvariño, es una forma de poner en el mapa las producciones de nuestro país. Una de las principales figuras que viajan a la feria limeña es Rosa Montero. Ella destacó la conexión entre su vocación, su vida y el Perú. En diálogo con la prensa de nuestro país en Madrid, resaltó cómo a ambos lados del Atlántico los países de habla hispana, más allá de sus diferencias, se sienten cercanos culturalmente, lo que no sucede con otras comunidades lingüísticas.

Su observación recuerda la afirmación del desaparecido escritor chileno Roberto Bolaño, quien aseveraba no sentirse extraño en los lugares donde se habla español.

La industria editorial peruana no se limita al español, sino que también se maneja en quechua y aimara, aunque todavía marginal; resultado de ello es que está creciendo el número de publicaciones. Cusco es la plaza habitual en la que se ha desarrollado este filón, a la que se une ahora Puno. Valga la digresión, esta región ha concebido la primera película en aimara: la exitosa Wiñaypacha.

Una novedad para la Feria Internacional del Libro de Lima de este año es que estarán disponibles libros en idiomas originarios. Dicha iniciativa es apoyada por el Ministerio de Cultura mediante su colaboración con sellos independientes. Una saludable medida para descentralizar y promocionar otras formas de sentir de nuestro país.

Es interesante observar cómo un evento cultural, que este año va del 20 de julio al 5 de agosto, ha ido creciendo año a año en público y volumen de ventas. Eso habla de que el peruano, contrariamente a la repetida frase de que “la cultura no interesa”, sí busca ese tipo de oferta.

Una forma de satisfacer esta necesidad es mediante las bibliotecas públicas, cuya red se potencia con varias iniciativas desde hace algún tiempo. Otro esfuerzo que va en esa línea es el plan lector que se imparte en los colegios desde hace buen tiempo. Los escolares leen una obra al mes gracias a esa política.

Sin embargo, aún estamos lejos de las metas mínimas de lectura. Desde hace varios años, los estudios en la materia arrojan que en el Perú se lee menos de un libro por año en promedio. No hay que olvidar que los libros incentivan el espíritu crítico, tan valioso para formar ciudadanos responsables.

Es largo el camino para crear un hábito permanente de lectura en la población. No obstante, ya se empezaron a dar pasos en la dirección correcta.