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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 13

de diciembre de 2017

RECURSOS HUMANOS

Los conflictos en las empresas familiares

Durante más de 15 años asesorando a empresas familiares hemos visto situaciones que las han llevado a tomar decisiones difíciles; sin embargo, las que lograron salir adelante y resolver de la mejor manera sus problemas, se volvieron más fuertes con el paso del tiempo. Los conflictos en estas empresas se presentan porque dentro de ellas conviven: el sistema familiar, que funciona con la lógica de la ‘donación’, donde priman los aspectos emocionales, las necesidades familiares y la estabilidad; y el sistema empresarial, donde funciona la lógica de la ‘equidad’ y se priorizan los resultados del negocio, las necesidades de crecimiento y la capacidad de manejar los cambios.

7/10/2017


Pablo Domínguez

Experto en empresas de la Universidad de Piura

Ninguna mamá cobrará a sus hijos por el almuerzo que les pone sobre la mesa, ningún papá pedirá a sus hijos que le devuelvan con intereses la inversión que hizo en sus estudios; porque en casa funciona la donación.

Sin embargo, no nos podemos ir de un restaurante sin pagar, y una empresa no puede pedir a sus empleados que ‘donen’ su tiempo, lo normal es que siempre exista una ‘equidad’, una retribución por el trabajo realizado. Al ser dos sistemas tan diferentes, cuando conviven en la ‘empresa familiar’, lo que suele ocurrir es que se le da mayor peso a uno o a otro, generando los temibles conflictos, que en la mayoría de casos no solo son eventos, sino que también se convierten en procesos que se vuelven crónicos hasta llegar a una crisis, cuyo desenlace no solo afecta a la empresa y su rentabilidad, sino sobre todo a la unidad familiar.

Hay muchos ejemplos en los que se ha dado énfasis a la familia, padres que ponen a la cabeza de la organización a un hijo que no cuenta con las capacidades para dirigir y liderar. En este caso se perjudica a la empresa y se favorece a la familia, lo que crea un posible conflicto. También sucede al revés, cuando se da énfasis a la empresa y se descuida a la familia, el más claro ejemplo es el papá ausente en casa por dedicar su tiempo a la empresa; con lo cual conseguirá que sus hijos no tengan apego a la empresa familiar, y su continuidad se verá perjudicada. ¿Qué hacer? Primero, prevenir estos conflictos, con información, transparencia y comunicación. Una vez que ya tengo el conflicto, es importante abordarlo, no permitir que se convierta en un proceso por temor, sino enfrentarlo y verlo de manera positiva como una oportunidad para aprender, mejorar y sacar adelante una situación que nos fortalecerá como empresa, pero sobre todo como familia.