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Año del Buen Servicio al Ciudadano
LUNES 23

de octubre de 2017

No a la violencia contra la mujer

En la última semana, nuevos casos públicos de agresión contra la mujer nos muestran la dificultad para combatir este flagelo en nuestra sociedad. Es cierto que este es un mal que aqueja a naciones desarrolladas y países pobres. Además, no distingue nacionalidad y atraviesa a todas las clases sociales.

11/10/2017


Pero en el caso del Perú, pese a una disminución de 76.9% a 68.2% entre el 2009 y 2016, las cifras son alarmantes. Nuestro país figura en un deshonroso tercer puesto en niveles de violaciones sexuales, según la Organización Mundial de Salud en su informe del año pasado, y el segundo país con más alta tasa de feminicidios en América Latina, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Estos datos son corroborados por las cifras reveladas por el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI) acerca de que el 68.2% de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia física, sexual o psicológica en el 2016.

Las causas son diversas, de acuerdo con los especialistas. Existen condiciones estructurales que han mantenido a la mujer en una situación de postergación respecto al hombre. En el caso del Perú, la sociedad que surgió de la herencia colonial se mezcló con el autoritarismo y el machismo de una gran parte de nuestra cultura andina. Por eso, históricamente, el hombre siempre ha recibido más ingresos y ha tenido mayor acceso a la educación, en comparación con la mujer. Además, se conserva en nuestra sociedad un estereotipo que identifica masculinidad con fuerza e imposición, y feminidad con debilidad.

Es cierto que en el plano legal se ha avanzado en proteger a la mujer contra la agresión de los hombres, pero las estadísticas de este año no son nada alentadoras. La Policía Nacional del Perú recibió 4,310 denuncias de violencia física y psicológica. Mientras que el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp) informó que hasta agosto de este año se han cometido 82 feminicidios.

Conociendo lo poco avanzado en esta materia, los diversos poderes del Estado, representados por la presidenta del Consejo de Ministros, Mercedes Aráoz, y los titulares del Poder Judicial, el Ministerio Público y el Congreso de la República, se han comprometido a mejorar el acceso a la justicia para las víctimas de la violencia de género y a reformar la legislación con el fin de evitar la impunidad de los agresores.

Como se ha observado en los últimos casos de maltrato físico y psicológico de amplia cobertura en la prensa, los agresores apelan a todos los recursos legales para obtener la impunidad. Por eso, la ministra Ana María Choquehuanca anunció una iniciativa destinada a establecer prisión preventiva para aquellos que incurran en tentativa de feminicidio u otros actos de violencia contra la mujer.

Una mayor dureza de las leyes para proteger a las mujeres y una intensa movilización de la sociedad, como el colectivo #NiUnaMenos, que ya anunció una nueva marcha para el 25 de noviembre, ayudará a crear conciencia para combatir este flagelo que afecta a nuestra sociedad.