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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 13

de diciembre de 2017

No más cuerdas separadas

El lema de la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2017, que se desarrolla en Paracas (Ica), “Un solo Perú, no más cuerdas separadas”, se refiere a la urgencia de que la economía y la política no estén distanciadas o apartadas, sino que, más bien, trabajen juntas para alcanzar el desarrollo que los peruanos buscamos al 2021, año del bicentenario de la independencia.

1/12/2017


La reflexión está marcada por la aprobación, en el Congreso de la República, de algunos proyectos de ley que han generado la preocupación de distinguidos economistas, en el sentido de que podrían vulnerar la estabilidad macroeconómica del país que tanto esfuerzo nos ha costado, como la nivelación de pensiones de policías y militares, y la negociación colectiva para los trabajadores del sector público.

La preocupación es que estas demandas, legítimas por cierto, si no se enfrentan con un nivel de coordinación entre los dos poderes del Estado, y de acuerdo con la real capacidad de la caja fiscal, pueden generar un desbalance que repercutiría en un déficit e inflación que pagaríamos todos los peruanos.

Por ello, el día que se inauguró la CADE fue importante que el ministro de Cultura, Salvador del Solar, pusiera los puntos sobre las íes en el sentido de que más allá de la coyuntura política, lo que verdaderamente interesa a los peruanos es llegar al bicentenario con una economía creativa y un país de oportunidades para todos.

El tema invita a la reflexión sobre las otras “cuerdas separadas” que existen en el país, y que es fundamental unir para lograr los objetivos nacionales.

El ministro Del Solar recordó la trágica muerte de dos jóvenes en el incendio de una galería en Las Malvinas, que nos confronta con una informalidad laboral que puede llegar a la esclavitud, así como el fallecimiento de los pasajeros de un ómnibus turístico en el cerro San Cristóbal, que combina paradójicamente una formalidad de escritorio con una total falta de fiscalización de las autoridades.

Hasta hace poco discutíamos si primero era crecer para incluir o incluir para crecer, cuando se tratan de dos conceptos complementarios, que se retroalimentan mutuamente. Como decía un economista, sin cuero no hay correas.

Por supuesto que el Gobierno tiene claras sus metas para el 2021, y lo dijo el año pasado el entonces jefe del Gabinete Ministerial, Fernando Zavala, en la inauguración de la CADE 2016.

La meta es reducir la pobreza extrema a 1.5%, impulsar el crecimiento económico a 5% y crear 1.5 millones de nuevos puestos de trabajo, todo ello para encaminar al Perú hacia el crecimiento sostenido y el desarrollo sustentable, asentado en el modelo democrático y respetuoso de los compromisos internacionales, reconocido con un perfil de sociedad moderna.

En buena hora que el título de la conferencia de Paracas sirva para reflexionar sobre un hito espiritual de los peruanos, como el bicentenario, por encima de la coyuntura política y los números de la economía.