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Año del Buen Servicio al Ciudadano
DOMINGO 19

de noviembre de 2017

Nueva etapa de la reconstrucción

El Gobierno oficializó el nombramiento de Edgar Quispe Remón como nuevo director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, y de esta manera potencia un proceso esperado por todos los peruanos, especialmente los afectados por El Niño Costero. Lo importante, en este momento, es superar cualquier impasse que pueda existir y poner en marcha cuanto antes las obras de reconstrucción, porque los miles de damnificados continúan sufriendo cada día las consecuencias del citado fenómeno climático.

6/11/2017


Sin duda, la reconstrucción es un reto nacional y cada quien debe cumplir el rol que le corresponde: gobernadores, alcaldes, ministros y demás autoridades, y propiciar el pronto inicio de las obras.

En ese sentido, es crucial rescatar lo avanzado, y trabajar tomando como documento base el plan de reconstrucción para planificar la ejecución de las obras en función de las capacidades, y en permanente coordinación en los tres niveles de gobierno.

En esa línea, debemos poner de relieve las declaraciones del presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), Luis Valdez, quien, tras desear éxitos a la gestión de Quispe, expresó el renovado compromiso de los presidentes regionales para ser socios de la reconstrucción.

El plan de reconstrucción contempla una inversión de 25,655 millones de soles en tres años y la ejecución de más de 5,000 proyectos para obras de prevención y rehabilitación en las regiones afectadas, y que generarán 150,000 empleos formales en su período de ejecución más alto.

En otras palabras, será la mayor campaña de construcción que se recuerde en los últimos años y, por esta razón, se requiere adoptar las previsiones del caso a fin de garantizar su desarrollo con eficiencia y, sobre todo, con transparencia, para no defraudar a la población.

La gestión de Pablo de la Flor dejó una serie de lineamientos que deben ser mantenidos en esta nueva etapa, y uno de los principales fue la capacidad de ejecución. Las entidades a cargo de esta tarea deben tener una comprobada capacidad de inversión, y un primer indicador para esa evaluación resulta ser la ejecución del presupuesto.

Esta es una premisa elemental para asegurar eficiencia en la reconstrucción, porque si una autoridad no es capaz de gastar de manera oportuna los recursos asignados, cómo puede asumir esta gran responsabilidad.

En este punto se asignarán las obras de acuerdo con la capacidad ejecutora de cada estamento, mientras que otras podrían ser realizadas por los ministerios o unidades especiales, porque al final lo que interesa es terminar el proceso en el tiempo establecido.

La reconstrucción es un encargo que trae consigo un compromiso con los damnificados; con la economía, para que sea una oportunidad de crecimiento, en un contexto complejo; y con la moral pública, y demostrar que sí se puede trabajar honestamente.

La reconstrucción es un reto nacional y cada quien debe cumplir el rol que le corresponde: gobernadores, alcaldes, ministros y demás autoridades, y propiciar el pronto inicio de las obras.