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Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 23

de mayo de 2018

EDITORIAL

Prevención ante riesgos

La posibilidad de eventuales inundaciones, origindas por la temporada de lluvias en el país, ha sido un campanazo de alerta para que el Gobierno refuerce mecanismos que permitan enfrentar las consecuencias de la inclemencia climática y amortiguar su impacto en la población. Así, el Poder Ejecutivo ya inició una serie de labores coordinadas para aplicar estrategias multisectoriales preventivas ante deslizamientos, desbordes y huaicos.

28/1/2018


Por ejemplo, la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios lleva adelante ese trabajo con diversos sectores del Gobierno nacional, entidades e instancias del Poder Ejecutivo, incluidas las empresas públicas, los gobiernos regionales y locales. Allí están el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), la Compañía de Intervención Rápida para Desastres (CIRD) del Ejército del Perú, entre otros.

Esta labor, de carácter eminentemente preventivo, obedece al riesgo existente en sectores del país caracterizados por su escarpada geografía. El Ceprened, por ejemplo, ha revelado en diversos estudios que un aproximado de cuatro millones de peruanos están expuestos a inundaciones y demás imponderables que podrían ocurrir en las tres regiones naturales del país, con el peligro de afectar viviendas e infraestructura pública y privada, e incluso poner en riesgo la vida de las personas.

Por tal motivo, desde inicios de este año se inició un conjunto de acciones focalizadas. Una de ellas es el monitoreo realizado por el ministro de Defensa, Jorge Kisic, al curso del río Rímac y las quebradas en Chosica, a fin de trasladar maquinaria pesada a zonas vulnerables ante las intensas precipitaciones pluviales propias de la estación veraniega. Incluso ya se movilizó una tropa de 100 militares del CIRD, dotada de un cargador frontal, un tractor oruga y un camión volquete, para salvaguardar la seguridad de familias apostadas en las riberas.

Esa supervisión es permanente para detectar, mediante los pronósticos climáticos, las condiciones que desencadenan las precipitaciones y otras manifestaciones naturales, de tal manera que esas predicciones permitan tomar decisiones preventivas para paliar sus efectos.

Como muestra del trabajo coordinado con las regiones, en Ica también empezaron las obras de reforzamiento de defensas, limpieza de lechos y encauzamiento de ríos a cargo del Programa Subsectorial de Irrigaciones del Ministerio de Agricultura y Riego, en beneficio de aproximadamente 10,400 familias de pequeños y medianos productores, cuyos miembros estarían menos expuestos al peligro ante posibles precipitaciones y desbordes.

Debemos tener presente que la destrucción que podrían originar las inundaciones no depende solo de si es un evento extraordinario o fuerte, sino también de cómo asumimos las tareas preventivas con responsabilidad y decisión.