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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 22

de noviembre de 2017

IMÁGENES DEL SATÉLITE

Primer año en órbita

A 12 meses en el aire, el Perú-SAT I ya cubrió la inversión inicial con los servicios de imágenes que brinda a ministerios, instituciones y gobiernos regionales y locales. El satélite permite mejorar la comprensión de nuestro territorio.

6/11/2017


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Fotos: Vidal Tarqui

Hoy el cielo se capta distinto desde San Isidro. En la sede central de la Agencia Espacial del Perú (Conida), hay actividades técnicas y científicas relacionadas con el primer satélite peruano estatal en el espacio, el PerúSAT-1.

En el laboratorio de Geomática, las computadoras “de alta performance” registran la data que ordenan los especialistas para el tratamiento de las imágenes que reciben desde el satélite.

“El PerúSAT-1 se lanzó al espacio el 15 de setiembre de 2016. El 7 de diciembre cumplirá un año desde que el 100% de sus operaciones las realizan profesionales peruanos, con resultados muy positivos que benefician a todas las entidades del Estado”, afirma el mayor general FAP Carlos Caballero León, jefe institucional de Conida.

Retorno de la inversión

La Agencia Espacial del Perú distribuye de modo gratuito imágenes satelitales a todas las instituciones debidamente registradas. También, para los efectos de investigación, a las universidades públicas y privadas e investigadores.

Todo lo que se registra a diario se utiliza para distintas aplicaciones. ¿Valió la pena los 623 millones de soles que costó el satélite rojiblanco?

“Es más útil y rentable de lo que inicialmente se pensó. La inversión ya ha sido superada con el archivo de 80,000 imágenes. Ha permitido ahorrar al Estado peruano lo que antes gastaba en la compra de imágenes [solo Conida adquiría al año 10 imágenes en el mercado internacional]. Ahora nosotros las producimos y distribuimos sin costos a las instituciones públicas. Solo en estos dos rubros se ha registrado un retorno de la inversión, que excede los 670 millones de soles”, explica Caballero.

Imágenes aplicadas

Sociedad del conocimiento, lo más valioso recuerda el oficial es “el retorno no cuantificable”. “Las instituciones públicas comienzan a estudiar mucho más y mejor nuestro territorio”, asegura el mayor.

Por ejemplo, el programa Sierra y Selva Exportadora utiliza las imágenes para desarrollar la agricultura de precisión. El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico lo hace para el estudio y análisis del comportamiento de los volcanes y las tierras en la zona sur del país.

Además, es muy útil para los pequeños distritos. Conida ha determinado que en Vítor hay desplazamiento de tierras de cinco a nueve metros de altura. Con esta información, el distrito arequipeño deberá tomar las medidas de prevención para evitar daños.

Las imágenes sirven para las cartografías que desarrollan el Instituto Geofísico Nacional (IGN) y los gobiernos regionales. A Piura, una de las regiones más golpeadas por El Niño Costero (2016-2017), le sirven para sus labores de reconstrucción, y el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) trabajó de la mano con Conida durante la emergencia.

La Fiscalía de la Nación ya aplica las imágenes satelitales para la persecución del delito, similar uso le da la Policía Nacional y el Ministerio del Interior. Migraciones las usa para detectar los “pasos ilegales”. “Es la primera vez que este conjunto de instituciones cuenta con este tipo de imágenes propias para mejorar su labor”, dice Caballero.

Las imágenes han servido a los organizadores de la visita del papa Francisco I para conocer mejor la superficie de cada una de las locaciones propuestas y decidirse por la base aéreas las Palmas.

Captación de imágenes

El satélite de observación de la Tierra PerúSAT-1 envía las imágenes a su estación terrena, el Centro Nacional de Operaciones Imágenes Satelitales (CNOIS), en el distrito de Pucusana, sur de Lima.

El coronel Henry Laguna Torres, director de operaciones del CNOIS, explica que una vez que el usuario solicita una imagen y se programa con un día de anticipación vía la antena bibanda, para que una vez que el satélite pase por el punto específico, haga las tomas. Las imágenes “recepcionadas” se envían a la sede central de Conida, en San Isidro, se hace el tratamiento y se distribuyen a las instituciones solicitantes.

Laguna explica que este satélite óptico de observación tiene una “órbita baja”, con velocidad y altura constante alrededor de la Tierra, que no se puede modificar.