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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 18

de noviembre de 2017

Reconstrucción con rostro humano

La decisión del Gobierno central de entregar un bono de 500 soles mensuales a los damnificados de El Niño Costero es una buena muestra de que la reconstrucción con cambios no se agota solo en obras y presupuestos, sino que también es capaz de una sensibilidad social para atender las necesidades más urgentes de la población afectada.

10/11/2017


El bono está dirigido a las familias que aún habitan en carpas y albergues, para que lo utilicen en el alquiler de una vivienda que les permita salir de la precariedad y vulnerabilidad y tener una vida digna, hasta que se construyan las 48,000 residencias que tiene programado el Ejecutivo.

Cuando se lanzó el plan de reconstrucción se dijo que sería diferente a los anteriores, de ahí su nombre de Reconstrucción con Cambios. Primero porque las obras tendrían un carácter efectivamente preventivo, diseñadas y preparadas para protegernos de los desastres naturales; segundo, sería un proceso transparente, con una fiscalización recurrente de la Contraloría; y tercero, tendría como eje a las personas damnificadas, y eso es lo que refleja el bono.

La jefa del Gabinete, Mercedes Aráoz, sostuvo que una buena manera de invertir los recursos del Estado es dando una morada a los compatriotas que la perdieron a causa de las lluvias e inundaciones.

¿Cómo va a funcionar este bono? Será entregado a las personas damnificadas que están en albergues o lugares públicos, como parques, o viviendo en carpas o módulos temporales. La idea es que, con esta suma de dinero, estas personas busquen alquilar un lugar para salir de estos espacios precarios, a finde irse a vivir a espacios seguros.

El bono será financiado con recursos del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, y se entregará mediante la plataforma del Fondo Mivivienda, donde van a participar los municipios provinciales que tienen los padrones (de los damnificados), que es adonde la gente puede ir a inscribirse para recibir este beneficio, en una cuenta bancaria abierta para ese fin.

Sin duda, una medida que será agradecida por la población afectada, pero que debe ir acompañada de los controles adecuados para evitar filtraciones de falsos damnificados, y peor aún, que el dinero no sea utilizado para su verdadero propósito, como ocurrió en la reconstrucción de Pisco, en la década pasada.

Recordemos que en esa oportunidad se entregó un bono de 6,000 soles para la reconstrucción de viviendas destruidas, pero lamentablemente muchos damnificados les dieron un uso distinto, como la compra de electrodomésticos.

La oportunidad sirva también para respaldar la propuesta de la ONG Flora Tristán, con la finalidad de que en la etapa de ejecución de las obras se establezca una cuota femenina en los puestos de trabajo, para que las mujeres de Piura, Lambayeque y La Libertad tengan también un sustento para mantener a sus familias en este momento de emergencia.

El bono es una medida oportuna y necesaria, que empieza a darle un rostro humano a la reconstrucción.