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Año del diálogo y la reconciliación nacional
MARTES 22

de mayo de 2018

EDITORIAL

Recuperación y expansión

El aumento de la demanda interna, el vigor de las exportaciones y la recuperación del segundo semestre del 2017 son las bases que permitirán la expansión del producto bruto interno del Perú en 4% este año, de acuerdo con las previsiones contenidas en el informe Perspectivas de la economía mundial: enero 2018, presentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

29/1/2018





La noticia es positiva desde cualquier perspectiva. Organismos como el FMI, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros, ya han pronosticado en diversas oportunidades que el Perú lidera el crecimiento en la región. Aunque se han efectuado revisiones de las cifras, siempre se ha considerado el caso peruano como un ejemplo de buen desempeño económico en el área latinoamericana.

Inclusive el Perú se proyecta para el 2019 como una de las naciones con mejores perspectivas de expansión general con 4%, frente a la desaceleración de las economías exportadoras de América Latina y las dificultades de otras potencias económicas y bloques regionales tras la crisis financiera mundial que ha impedido una recuperación plena. En la región, por ejemplo, el FMI pronostica que la expansión del actual período anual apenas logrará el 1.9%, y un 2.6% para el siguiente año.

Es importante que las proyecciones de la economía peruana sean una constante. No es la primera vez que el FMI hace un diagnóstico positivo de nuestro país ni tampoco es la única institución internacional que respalda el diagnóstico favorable de sus indicadores. Allí tenemos a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), cuyas previsiones ubican al Perú por encima del promedio de la región sudamericana; mientras que el Banco Mundial ha resaltado que la nación peruana goza de esa buena perspectiva por su sólida posición fiscal, las importantes reservas internacionales, los altos niveles de consumo interno y, especialmente, por la reducción de la pobreza en la última década.

De esta manera, el FMI confirma que ni las tensiones geopolíticas, los desajustes en los mercados financieros, las sombras del estancamiento ni la inflación en los países desarrollados impedirán que la expansión del Perú se mantenga entre las más altas, configurando un entorno favorable de negocios, tanto para el capital nacional como para el extranjero, con lo cual asegura la tendencia positiva de sus macroindicadores.

Y es importante que el FMI haga esa previsión porque se trata de la institución que promueve la estabilidad financiera y la cooperación monetaria, además de facilitar el comercio internacional, promover un empleo elevado, impulsar un crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza en el mundo entero.

Esa expansión generará, en definitiva, mejores condiciones de vida para los peruanos y responderá a las expectativas del empresariado que confía en la estabilidad económica y jurídica del Perú. Además, confirma que el Estado peruano mantiene una línea férrea de conducción responsable de las finanzas y la política fiscal, sin caer en tentaciones de tipo populista o proteccionista.

No es la primera vez que el FMI hace un diagnóstico positivo de nuestro país ni tampoco es la única institución internacional que respalda el diagnóstico favorable de sus indicadores.