Tipo de cambio:

Compra: 3.257

Venta: 3.262


Año del Buen Servicio al Ciudadano
DOMINGO 17

de diciembre de 2017

ENFOQUELABORAL

Régimen del trabajo nocturno - I

Las primeras menciones respecto a la jornada laboral nocturna que aparecen en la legislación peruana figuran al interior de la Ley N° 2851 del año 1918, norma que regulaba la labor de las mujeres y menores de edad.

6/12/2017


Germán Serkovic

Abogado laboralista

El espíritu de esa norma era limitativo, de hecho, prohibía –salvo casos de excepción– los trabajos en jornada laboral nocturna a las mujeres y a los menores de 21 años, recuérdese que la mayoría de edad en esas épocas se adquiría a los 21 años. Se consideraba trabajo en jornada laboral nocturna al desarrollado entre las 20:00 horas y las 07:00 horas. Dado el silencio normativo, las partes de la relación laboral establecieron algunas pautas aplicables al trabajo de noche, y lo hicieron por medio del contrato individual de trabajo, primero, y posteriormente mediante el convenio colectivo de trabajo. Desde un primer momento se tuvo claro que las condiciones en las que se desempeñaba la labor en la jornada laboral nocturna son bastante más difíciles para el empleado, no solo porque se distorsiona el horario natural de sueño y del consecuente descanso, sino también porque se afecta significativamente la vida familiar y la interacción social.

Se buscó la forma de paliar los efectos perjudiciales de la labor en jornada laboral nocturna, básicamente mediante dos mecanismos. Por un lado, estableciendo por acuerdo que la jornada laboral nocturna tendría una duración inferior a la diurna o, de ser el caso, implementando un sistema de turnos rotativos en los cuales el trabajador podría laborar durante un determinado período en el turno de mañana, el vespertino o en el de amanecida.

Por otro lado, era evidente que el aspecto remunerativo era de suma importancia. En consecuencia, se estableció de modo alternativo a las medidas antes descritas –y en determinados supuestos, incluso de manera concomitante– que la labor desarrollada en la jornada laboral nocturna debía ser remunerada con un haber adicional. No deja de sorprender que nuestro ordenamiento jurídico laboral recién en el año 1996 haya decidido abordar el tema, aunque de manera insuficiente, mediante el Decreto Legislativo N° 854.