Tipo de cambio:

Compra: 3.242

Venta: 3.245


Año del Buen Servicio al Ciudadano
JUEVES 21

de setiembre de 2017

JHONNY ISRAEL MAMANI VERA

“Ser bombero es un sentimiento noble”

Desde muy joven decidió dedicarse a rescatar vidas. Estudió medicina y se entrenó arduamente para apoyar en emergencias.

3/5/2017


Susana Mendoza Sheen

smendoza@editoraperu.com.pe

Perfil. Es médico y teniente del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP). Integra el grupo de rescate urbano de esa institución y, durante la emergencia en Piura, cumplió labores de soporte médico en las localidades de Catacaos, Cura Mori y Castilla durante seis días, en los que no conoció descanso alguno.

No todos estamos preparados para salvar una vida, pero Jhonny Mamani Vera lo estuvo siempre. Para él no fue difícil cuidar a su abuelo don Víctor, un octogenario que le contaba cuentos de toros blancos alados o le enseñaba a sembrar tomates o uvas en su pequeña huerta de Vitarte. Tampoco le fue extraño ser parte de la brigada de primeros auxilios en el colegio, ni soñar con ser bombero. Hoy es médico y un hombre de rojo. Gracias a ello cumple lo que siempre soñó: proteger la vida de aquellas personas en situaciones de emergencia.

Tiene 34 años y desde el 2001 forma parte del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP). Tenía 18 años y muchas ganas de construir su propia historia. Así que postuló a la compañía de bomberos de San Juan de Miraflores, donde un tío que admiraba exhibía su vocación de servicio. Jhonny vivía en Ate y estudiaba diseño gráfico.

Decisión valiente

Ingresó en la compañía y decidió estudiar una carrera paramédica y entregarse al servicio bomberil. En el 2008 comienza a estudiar la carrera de medicina humana. En la actualidad es teniente y, desde el 2012, es miembro del grupo de rescate urbano (USAR- Perú), un equipo formado por mujeres y hombres de distintas profesiones: ingenieros, arquitectas, médicos y enfermeras.

“Somos especialistas internacionales de rescate en estructuras colapsadas, una entidad mundial ha certificado la calidad de preparación que nos ha dado nuestra institución, tal como lo han hecho en Colombia, Chile, Argentina, Estados Unidos, Japón y China. Somos bomberos preparados técnicamente para atender emergencias”, comenta.

Por eso es que lo enviaron a Piura, en uno de los grupos de respuesta llamado Bravo 1. Desde allí, como galeno, atendió fracturas, infecciones, golpes y hasta estados de ansiedad de centenares de personas, adultas, ancianas, menores y jóvenes que perdieron todo por la inclemencia de las lluvias y los desbordes de los ríos.

Estuvo seis días en la zona de emergencia, trabajando más de 20 horas diarias, cuenta. Tuvo que ingresar casa por casa para buscar a la gente más indefensa, niños, niñas, abuelitos o algún piurano con discapacidad. De esos días no recuerda ninguna historia en especial, solo que la gente se le acercaba para pedirle agua, solo agua. “Me hubiera gustado conocer esa región en otras circunstancias.”

Rescate extremo

Jhonny dice que le debe mucho a su abuelo materno, don Víctor, quien fue su guía, el que le dio confianza para crecer. Porque si algo le costó a este joven con ancestros puneños y arequipeños fue formarse como médico. Tempranamente concluyó una carrera técnica y se especializó en rescates y emergencia. Pero ya adulto culminó la carrera de medicina humana.

“Ser bombero es un sentimiento noble, tenemos el llamado de Dios. Mientras que ser médico es tener un don que nos permite curar. Confíen en nosotros, nuestros conocimientos los aplicamos con responsabilidad y amor. La unidad llega totalmente equipada a las zonas de emergencia. Cada uno lleva consigo sus materiales de trabajo y de sobrevivencia”.

Hoja de vida

Me gradué en la carrera de Medicina Humana de la Universidad San Juan Bautista.

En el 2007 recibí un curso intensivo de Pre-Hospitalario de Trauma (PHTLS).

Obtuve el título de técnico de urgencias médicas en el Instituto Ricardo Palma en el 2006.