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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 23

de setiembre de 2017

ARACELI POMA. INTÉRPRETE

“Tengo ese mix de sierra”

Canadá, Suecia y su primer CD es lo que viene a continuación en la carrera de esta joven intérprete.

28/5/2017


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

“¡Mira, la niña va a cantar!”, decían los viejos maestros, y le prestaban oreja. Algo gustaba de su voz que los compositores se le acercaban, diciéndole que tal vals o tondero iba bien con su voz.

Araceli Poma creció artísticamente entre señores mucho mayores que su mamá, conspicuos del género criollo y se convirtieron en sus amigos. “He podido chapar la colita de esa generación de músicos peruanos que ya se ha ido”.

Tiene especiales recuerdos de Carlos Hayre (1932-2012), quien recibía a deshoras a esos jóvenes admiradores, con unas galletitas de soda, sardina, choclo, olluquito y pisco. Hayre desenfundaba su guitarra para escuchar a Araceli cantar el vals ‘Desconsuelo’, de Eduardo Márquez Talledo.

–¿Cuáles son tus voces favoritas?

–De las conocidas, Chabuca López (de la peña de Las López), Lucy Avilés, Lourdes Carhuas, Alicia Maguiña, Cecilia Barraza. Son grandes intérpretes. De la sierra, Pastorita Huaracina, Flor Pucarina. De los masculinos antiguos, Manuel Acosta Ojeda, Rafael Matallana. De las nuevas generaciones, Jorge Pardo, Eduardo del Perú, Carlos Castillo.

–¿Cómo es ser joven y ser más afín con personas mayores?

–Yo quería cantar, escuchar y frecuentar los centros musicales, enterarme el porqué de cada canción y mis amigos quería ir a la discoteca. Lo bonito era que los llevaba a los centros musicales, a las peñas.

–Eres cantante, pero estudiaste Derecho.

–Esa fue la condición: mi mamá me chantó la carrera y la universidad, y no me arrepentiré jamás. Las leyes me han dado de comer.

–Ahora estás más dedicada a lo musical.

–Estoy demostrando que sí se puede vivir de la música siempre y cuando tengas las herramientas para seguir aprendiendo y un entorno superprofesional.Araceli es cajamarquina como su madre, y tiene raíces huancaínas por su padre. “Tengo ese mix de sierra, de hermosura, de tierra. Me considero afortunada porque soy andina por todos lados, pero he crecido en un lugar costeño. Me siento con autoridad para cantar un huaino y un vals”.

–En tu propuesta dialogan los universos andinos y costeños. ¿Resulta fácil con guitarristas como Óscar Cavero y Riber Oré?

–No hay músicos que toquen con propiedad cada género. Es muy difícil. Se encasillan en algo. Cuando Hayre acompañaba huainos a Alicia Maguiña o Los Kipus, lo hacía con propiedad.

Los viajesAcaba de pasar una temporada en Nueva York, donde participó en el homenaje anual al compositor Félix Pasache. Y también en festivales de la comunidad peruana. Además de EE. UU., ha viajado por Colombia y la Polinesia Francesa.

En julio se irá a Canadá junto a su productor musical, Óscar Cavero; el 20 de ese mes se presentará en el Icpna de Miraflores en el concierto Volver, cuyo repertorio se inspira en los migrantes.

–¿Los viajes han hecho que cambies de repertorio?

–Cuando voy fuera siempre llevo música de costa y sierra. Me reencontré con mis orígenes andinos cuando comencé a hacer música con Riber Oré.

–¿Cómo te gustaría que se hable de la música peruana?

–Como de la comida, que no se dice que es de la costa; se dice que es peruana. Me interesa que se hable de lo bonita que es la música peruana sin esas diferencias de lo criollo y lo andino.

–Hablemos de tu primer CD.

–Lo presentaré en octubre. Es de música costeña con un track andino. Han grabado músicos de la talla de Óscar y Ramón Stagnaro, Máximo Dávila, Leonardo Sandoval. Trato de tener un repertorio comercial, pero no tan difundido, que es lo que me interesa. Prefiero matizar, porque siempre habrá un público que pide ‘Mal paso’, ‘Propiedad privada’, ‘Nuestro secreto’.

El disco –aún sin nombre– lo presentará en octubre y luego representará al Perú en un festival en Estocolmo, Suecia.