Tipo de cambio:

Compra: 3.335

Venta: 3.340


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
MIÉRCOLES 19

de junio de 2019

PANAMERICANOS

26 JUL AL 11 AGO

PARAPANAMERICANOS

21 AGO AL 01 SEP

AGENDA LABORAL

Trabajar para un futuro más prometedor

11/6/2019


César Puntriano Rosas

Abogado laboralista

Hasta el 21 de junio se llevará a cabo en Ginebra, Suiza, la 108ª Conferencia Internacional del Trabajo, con la participación de 5,700 delegados de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros de la OIT, entre ellos la delegación del Perú.

Uno de los tópicos es el relativo a las recomendaciones de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo “Trabajar para un futuro más prometedor”.

El estudio reconoce con acierto la existencia de una profunda transformación del mundo del trabajo y requiere que se tomen medidas enérgicas. Los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial (IA), la automatización y la robótica, crearán nuevos puestos de trabajo, pero también existirán personas que pierdan los suyos si no están lo suficientemente preparadas para aprovechar las nuevas oportunidades. Se señala que las competencias de hoy no se ajustarán a los trabajos de mañana.

La OIT propone 3 ejes de actuación sobre los cuales se asienta un programa centrado en las personas para el futuro del trabajo. En primer lugar, aumentar la inversión en las capacidades de las personas. Se requiere proactividad en las políticas activas del mercado de trabajo y ampliación de los servicios públicos de empleo. Es necesario, según se afirma, adoptar medidas orientadas a la igualdad de género en los puestos de trabajo del mañana, y proporcionar protección social universal desde el nacimiento hasta la vejez. Este eje es aplicable en nuestro país.

El segundo eje se refiere al incremento de la inversión en las instituciones del trabajo, generando una “Garantía Laboral Universal”. Esta supone que todos los trabajadores, con independencia de su situación laboral, disfruten de derechos fundamentales del trabajo. La legislación peruana contiene normas que protegen al trabajador, pero se aplican solo al reducido grupo formal (30% de la PEA).

La OIT apunta a la adopción de un enfoque de la IA «bajo control humano». Señala que debería establecerse un sistema que exija a las plataformas digitales de trabajo (y a sus clientes) que respeten determinados derechos y protecciones mínimas.

El tercer eje se orienta a incrementar la inversión en trabajo decente y sostenible, mediante incentivos o modificación de los existentes, y así motivar a que las empresas inviertan en áreas clave a favor del trabajo decente a largo plazo. Este aspecto es importante como medida para abordar la informalidad laboral y promover mayor inversión en trabajo con derechos mínimos.

Nuestro país puede, según sus posibilidades, sumarse a esta cruzada por un futuro más prometedor.