Tipo de cambio:

Compra: 3.267

Venta: 3.269


Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 18

de julio de 2018

Acercar el Estado al ciudadano

En el Perú, acercar el Estado al ciudadano es aún una tarea pendiente, pero debemos reconocer que se han dado avances en los últimos años gracias a los programas sociales, y que cada gobierno ha hecho esfuerzos por acortar esta brecha, y así empezar a soñar con una sociedad en la que reine la igualdad de oportunidades para todos.

15/12/2017


Toda reforma que contribuya a aumentar la eficacia y la rentabilidad de los programas sociales del Perú debe ser bienvenida, en especial cuando se trata de atender a comunidades alejadas cuyo único contacto con el Estado es el Ejército o la Policía, y peor aún en las zonas de frontera, donde el concepto de peruanidad empieza a diluirse cuando sus pobladores tienen que cruzar la frontera para acceder a los servicios básicos que su patria les niega.

La introducción viene a cuenta porque el Gobierno acaba de crear el Programa Nacional País, que unifica los programas Tambos y PIAS, con la finalidad de mejorar y ampliar su cobertura en zonas rurales y poblaciones de pobreza y pobreza extrema.

La titular del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), Fiorella Molinelli, señaló justamente que este cambio servirá para acercar el Estado al ciudadano, en la Amazonía y las zonas altoandinas, y que el objetivo es pasar de dos a cuatro millones de atenciones, en 20 regiones y 9,500 centros poblados.

Las plataformas itinerantes de acción social (PIAS) son embarcaciones fluviales que recorren los ríos de la Amazonía para llevar servicios del Estado, como el Banco de la Nación, Reniec, programas sociales, servicios judiciales, entre otros, a las poblaciones alejadas de difícil acceso.

Se trata de un buen ejemplo de cómo las Fuerzas Armadas, en este caso la Marina de Guerra, contribuyen en tiempo de paz al desarrollo de la nación, sin descuidar la seguridad nacional. Desde su creación, en el 2013, existen cuatro PIAS en la Amazonía, y en octubre se inaugurará una más en el lago Titicaca.

Por su parte, los tambos (del quechua tanpu) rescata la práctica incaica de colocar al lado de los caminos recintos usados como albergues y centros de acopio.

En el Perú moderno se trata de una plataforma para la prestación de servicios y actividades dirigidas a la población rural y rural dispersa. Uno de los principales objetivos es mejorar la calidad de vida, generar igualdad de oportunidades, desarrollar o fortalecer sus capacidades productivas individuales y comunitarias, y facilitar la respuesta oportuna ante los desastres.

Con la unificación de ambos programas, el número de tambos pasará de 335 a 504 en el ámbito nacional, y además se les dotará de los servicios de internet, radio y telefonía, que permitirá monitorear en tiempo real a cuántos ciudadanos se atiende.

Se trata de un esfuerzo encomiable que debe contar con la colaboración de más instituciones del Estado. Es, además, un buen signo de madurez política, no solo por mantener el programa, sino también por potenciarlo para una mayor cobertura.