Tipo de cambio:

Compra: 3.320

Venta: 3.325


Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 26

de enero de 2020

Apoyo al cine peruano

“[...] se trata de un primer paso positivo para mejorar las condiciones en las que se produce cine en el Perú y también un incentivo para promover la incipiente industria cinematográfica nacional.

12/12/2019


En cumplimiento de sus atribuciones constitucionales durante el interregno parlamentario, el Poder Ejecutivo aprobó hace pocos días un decreto de urgencia que promueve la actividad cinematográfica y audiovisual en el país.

Dicho decreto, elaborado con base en la ley del cine sancionada en primera votación en el Congreso, tiene como finalidad promover la industria del cine, a fin de contribuir con su desarrollo integral, sostenido e inclusivo.

Un aspecto central de la nueva legislación es el financiamiento de las producciones. En ese ámbito, dispone que por medio del Ministerio de Cultura se otorguen estímulos económicos a personas naturales y jurídicas que realicen obras cinematográficas. El presupuesto mínimo en este rubro es de 6,000 unidades impositivas tributarias. Es decir, se garantizan los fondos económicos para la filmación de películas y series.

En lo que se refiere a la exhibición de las producciones nacionales, se propone un contrato que establezca las condiciones en las que una película estará en las carteleras de la cadenas de cine. En la actualidad, dada la ausencia de un acuerdo contractual, los exhibidores pueden retirar de su programación los filmes cuando ellos los consideren conveniente, lo cual afecta principalmente a las obras peruanas no comerciales. Se espera, entonces, que la obligación de suscribir un contrato, tal como ocurre con producciones extranjeras, permita superar esta inequidad.

Además de la dotación económica y las condiciones de exhibición, la norma incluye otros aspectos destacables. Por ejemplo, promueve que en los colegios se enseñe lenguaje audiovisual y plantea la creación de una cinemateca encargada de preservar el acervo cinematográfico del país. Igualmente, incentiva la producción de películas en las regiones, así como el enfoque de género, pues fomenta la labor de las mujeres y la igualdad de oportunidades en el sector.

Sin duda, hay aún algunos vacíos y problemas que la ley no soluciona. No obstante, consideramos que se trata de un paso positivo para mejorar las condiciones en las que se produce cine en el Perú y también un incentivo para promover la incipiente industria cinematográfica nacional.

Prueba de ello es el respaldo que la mayoría de sectores vinculados con el cine le da al decreto de urgencia. Figuras emblemáticas del séptimo arte nacional, entre ellas el director Francisco Lombardi, ven en esta medida una garantía de que los proyectos en el Perú no estarán huérfanos de apoyo y gozarán de respaldo estatal, tal como ocurre en los países con una industria cinematográfica más desarrollada y potente.

Por último, es destacable la decisión del Poder Ejecutivo de promulgar este decreto de urgencia en uso de sus facultades constitucionales. Si bien la ley que se discutió en el Parlamento había sido aprobada y solo requería de una segunda votación, nada garantizaba que el siguiente Legislativo iba a analizar el tema con prontitud. Es muy probable que hubiese sido postergado debido a la coyuntura política.

Como una de las expresiones artísticas y culturales de nuestro país, la situación del cine debía ser abordada por el Estado con la debida prioridad e importancia.