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Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 27

de setiembre de 2020

ENFOQUE

Aprendices más responsables y enfocados

Una vez que retornemos a la escuela, debemos asegurarnos de mantener las nuevas habilidades que hemos adquirido.

16/9/2020


Chris Binge

Director del Colegio Markham


Cuando una institución está bajo estrés, necesitamos examinar qué hace bien y qué, si es el caso, la hace indispensable. Las escuelas han estado bajo un tremendo estrés desde que sus puertas se cerraron hace 6 meses. Entonces, ¿qué podemos hacer de manera diferente o mejor?

El cambio radical en la forma en que funcionamos nos ha llevado a preguntarnos ¿qué podemos hacer sin asistir físicamente a la escuela? Hemos descubierto que realmente podemos lograr una gran formación académica sin asistir a la escuela. Por supuesto que esto depende del área académica. Es difícil enseñar ciencias basadas en la experimentación sin tener un laboratorio para hacerlo. Pero en las humanidades, los idiomas y las matemáticas, incluso en algunas artes, los niños pueden lograr mejores resultados. Es cierto que hay variaciones que dependen de los recursos disponibles. No puedo negar que hay escuelas que tienen enormes ventajas, pues cuentan con las herramientas para hacer que esto funcione. Pero tengo un gran respeto y admiración por la forma en que el Gobierno peruano ha puesto a disposición de los niños recursos para que aprendan en casa en las circunstancias más difíciles. Esto ha opacado los esfuerzos de muchos países más ricos.

Otro aspecto crítico que brinda el colegio es la interacción social, el desarrollo emocional y el proceso general de pasar por la niñez para convertirse en un adulto. Para la educación académica, estos aspectos son una distracción. Los maestros dirían que los niños que hablan, juegan y se relacionan entre sí sobre cuestiones diferentes a las que el maestro está tratando de enseñar, desperdician tiempo y concentración. En casa, de forma aislada, estas distracciones generalmente no están ahí.

Por esta razón, los niños saldrán de este proceso como aprendices más responsables, independientes y enfocados, mejor equipados para una edad adulta donde la mayor parte de su aprendizaje será en línea. Pero tendrán una brecha en su desarrollo social y emocional, pues no habrán aprendido a estar con otras personas e interactuar con ellas. Nuestro desafío, como maestros, cuando regresemos a la escuela, es llenar ese vacío. Debemos proporcionarles el apoyo necesario para reducir sus efectos negativos.

Una vez que retornemos a la escuela, debemos asegurarnos de mantener las nuevas habilidades que hemos adquirido, aprovechar lo mejor de la experiencia en línea y trabajar duro en las áreas que no hemos atendido.

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.