Tipo de cambio:

Compra: 3.590

Venta: 3.592


Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 27

de setiembre de 2020

Avance lento pero sostenido

“A la luz de las cifras, ha sido un acierto planificar un retorno progresivo porque, además de preservar la salud de la mayor cantidad de peruanos, se ponen en circulación los engranajes productivos [...]”.

16/9/2020


El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que el producto bruto interno (PBI) cayó 11.7% en julio como consecuencia de la pandemia del nuevo coronavirus. Sin embargo, a pesar de la mala noticia que la cifra representa, un aspecto por destacar es que el descenso es menor al registrado en junio, cuando retrocedimos 18.06%.

Es decir, nuestra economía continúa con registros negativos, pero la caída se ha atenuado de forma considerable. Al respecto, hay que recordar que en marzo caímos 16.3%, en abril, 40.49%, el peor desempeño en mucho tiempo, y en mayo, 32.75%.

Sin duda, esta mejora es el resultado de la reanudación progresiva de las actividades económicas dispuesta por el Gobierno, tras las duras medidas de restricción social que buscaron frenar la expansión del coronavirus.

En ese contexto, analistas afirman que la cifra de julio sería consecuencia de la fase 3 de la reactivación que comprendió la puesta en marcha nuevamente de 60 labores comerciales y de servicios, entre otros rubros.

Por lo tanto, el plan diseñado por el Poder Ejecutivo en este ámbito arroja los resultados esperados y se refleja en la mejora lenta de los principales índices económicos. A la luz de las cifras, ha sido un acierto planificar un retorno progresivo porque, además de preservar la salud de la mayor cantidad posible de peruanos, se ponen en circulación los engranajes productivos con la subsecuente recuperación de millones de empleos.

Además, es previsible que con el inicio de la fase 4, previsto para octubre, la economía recupere más terreno perdido, pues están consideradas actividades intensivas en la generación de empleo no tomadas en cuenta antes debido a que implicaban un riesgo mayor de contagios del virus.

Así como urge frenar la transmisión del covid-19, es necesario reanudar las actividades productivas, pero con responsabilidad y garantizando el cumplimiento de todos los protocolos sanitarios. Lo contrario podría ocasionar una segunda oleada del covid-19 que echaría por tierra todos los esfuerzos desplegados por el Gobierno y la población.

Para tomar conciencia de este riesgo, sería bueno considerar lo ocurrido en otros países. Recientemente, Israel y Austria no han tenido más salida que retornar a las medidas de confinamiento iniciales tras registrarse una nueva arremetida incontrolable de los contagios luego de la desescalada.

Como lo han señalado las autoridades del Ejecutivo, desde hace algunas semanas se observa en nuestro país un descenso lento, pero sostenido de la tasa de contagios y de fallecidos por el covid-19. Ese avance sería resultado de las últimas medidas de restricción social dictadas por el Gobierno, como el retorno de la cuarentena total los domingos.

Sin embargo, mal haríamos los peruanos en confiarnos y en retornar a las actividades económicas sin las medidas de seguridad que la emergencia exige. No dejemos de tomar en cuenta el peligro fatal que ello implica.