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Barrio Seguro focaliza estrategia

El objetivo es reducir el índice delictivo y aumentar la confianza de la población en la Policía sobre la base de tres ejes: prevención policial, prevención social y prevención comunitaria.

13/7/2019


La delincuencia y la falta de seguridad en las calles se han convertido en el principal problema para los peruanos, de acuerdo con las encuestas; por eso vale la pena en este espacio reflexionar sobre las acciones que adopta el Gobierno para contrarrestar esta problemática, de manera inteligente, pero realista.

Una de estas acciones es la relación dada a conocer en estas semanas sobre los 120 distritos del país más vulnerables al crimen y la violencia, elaborada por el Ministerio del Interior, y que permitirá a la Policía Nacional trabajar de manera focalizada en estos espacios.

La otra medida que destacamos es la decisión del Ejecutivo de reforzar con 6,000 policías más el patrullaje en las calles, de manera que la población se sienta más segura.

Respecto al primer tema, la lista de los 120 distritos se elaboró tomando como base tres indicadores claves: tasa de homicidios, tasa de victimización y la tasa de internos por lugar de residencial. La conjunción de estos tres elementos permitió determinar una relación de mayor a menor nivel de violencia, que servirá a la Estrategia Multisectorial Barrio Seguro focalizar sus acciones para contrarrestar los índices de violencia en estos territorios, teniendo como plazo el 2021.

El objetivo es una reducción del índice delictivo y el aumento de la confianza de la población en su Policía, sobre la base de tres ejes: prevención policial, con la identificación de los puntos de incidencia delictiva abierta; prevención social, a cargo de diversas instituciones para dar apoyo social a la comunidad; y por último, la prevención comunitaria, que consiste en organizar a la sociedad para que de manera colectiva asuma los retos de la seguridad en su distrito.

A la Policía Nacional le corresponde la ejecución del primer eje, y en ese aspecto resulta oportuna la decisión de aumentar el número de policías en estos distritos, identificar los puntos críticos, pero, sobre todo, desarrollar una estrategia de la policía cercana a los problemas de la colectividad y, a partir de ahí, empezar a recuperar la confianza ciudadana.

En el plano social, un punto clave que se debe priorizar es la educación. Según datos del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), el 55% de los reos en el Perú no han terminado su secundaria, así que hay fundados motivos para pensar que la falta de educación es una causa que lleva a los jóvenes a incursionar en el mundo delictivo.

Por eso, es fundamental evitar a toda costa en estos barrios la deserción escolar. Hay que hacer esfuerzos para que los jóvenes terminen su secundaria, que tengan incentivos para seguir una carrera técnica o profesional, y de esa manera forjarse un futuro laboral, lejos de la delincuencia.

En cuanto a los 6,000 nuevos policías incorporados al servicio, es primordial indicar que en el país hay un déficit de 30,000 agentes, número que se ha ido acumulando durante los últimos gobiernos, por lo que es un avance que se empiece a cerrar esta brecha.

Estas son apenas algunas muestras de que en el Gobierno existe una política integral de seguridad ciudadana que focaliza sus acciones en barrios peligrosos y empieza a cerrar la brecha de la falta de policías. Debemos avanzar con firmeza hacia esa meta de tener una sociedad segura y pacificada.