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CUIDANDO A LOS PERUANOS ALTOANDINOS

Bien abrigados

Está en marcha la tercera etapa del proyecto de viviendas Mi Abrigo, del Foncodes, como parte del Plan Multisectorial contra Heladas y Friaje 2018. Entre los beneficiarios hay 42 familias rurales de Choclococha y Pucapampa, en Huancavelica. Sus hogares hoy capturan la luz solar para generar calor durante gran parte del día.

6/6/2018


Octavio Mulato Cóndor y Cirila Alejandra Machuca crían 10 ovejas, 25 llamas y 200 alpacas. Viven en Palomo, a las faldas del cerro Chicchilla, en la Cordillera de Chonta. Es la zona más alta de Choclococha, distrito de Santa Ana (Castrovirreyna, Huancavelica), a 4,900 metros sobre el nivel del mar.

Hasta ahí llegó el proyecto Mi Abrigo del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes). Don Octavio está feliz con su “casita caliente”. Su vivienda –de piedra, adobe y paja– ha sido acondicionada para enfrentar el intenso frío y las heladas. Gracias al muro “trombe” y a las tecnologías complementarias usadas en su interior la temperatura se eleva entre 10 y 15 grados Celsius por encima de lo habitual, mitigando las temperaturas glaciales de esta época del año.

“Mi casita está calientita todo el día y la noche. Ahora nosotros quedamos alegres. En esta casita no sentimos frío cuando estamos adentro, pero afuera siempre hace frío. Aquí en tiempo de invierno cae la nevada; el río se carga todo, y pasamos una vida triste con las alpacas, que son nuestro sustento”, dice don Octavio, que tiene 4 hijos, 10 nietos y 3 bisnietos.

Don Octavio relata la dura vida que le ha tocado vivir, pero está orgulloso de ser promotor alpaquero capacitado por una ONG, y hoy más satisfecho aún al tener una vivienda térmica que él mismo, con el apoyo de los técnicos del Foncodes, ha logrado construir. Tan contento está que ha decidido viajar a la ciudad de Huancavelica, a cuatro horas en bus: “estoy viajando el martes para traerme un catre –colchón y frazadas ya tiene– y vivir un poco más cómodo en mi nueva casita, explica.

A esta altura sobre el nivel del mar, “no se puede cultivar nada”, por ello don Octavio ha construido un fitotoldo. “Ahí tengo mis hortalizas”, dice. Pero también “crío mis cuycitos para comer y sustentar el cuerpo”. Enfrentar la dura vida en los Andes de un modo más que positivo es resultado de las capacidades logradas por Octavio Mulato como usuario de los programas sociales del Midis, en particular del Foncodes y de Pensión 65, que le dan seguridad y oportunidad para mejorar sus condiciones de vida en la sierra sur.

Los esposos Leonidas Bustamante y Yolanda Quispe; Mávila Machuca Huamaní y su cónyuge Francisco Ramos; todos ellos viven en las riberas de la laguna de Choclococha, la más grande de Huancavelica, como don Octavio y Nilton, se sienten mejor protegidos gracias a las viviendas térmicas.

Un invierno distinto

En estas zonas altoandinas, las infecciones respiratorias y neumonías tienen alta incidencia. Pero este año será diferente: Una intervención del Foncodes ha logrado acondicionar 42 viviendas rurales en Choclococha y Pucapampa, convirtiéndolas en hogares que capturan la luz solar para generar calor.

Estas viviendas no son la excepción: En toda la región Huancavelica hoy existen 519 viviendas térmicas que protegen la salud y la vida de las familias más vulnerables. Se ubican en los distritos de Pampas, Ñahuinpuquio, Huachocolpa, Santa Ana, Pilchaca, Pilpichaca, San Antonio de Cusicancha, Mollepampa y Villa de Arma, de las provincias de Tayacaja, Huancavelica, Castrovirreyna y Huaytará.

Tecnología que calienta

Se construyen muros “trombe”, una tecnología desarrollada por el Grupo de Apoyo a la Zona Rural de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Estos aprovechan la energía solar y el efecto de inversión térmica. Se construye con planchas de policarbonato transparente, piedras negras y listones de madera, entre otros. Uniendo estos materiales se edifica una cabina hermética adosada a la pared del dormitorio más expuesta a la luz del sol.

Los rayos solares calientan el aire y este ingresa al dormitorio a través de tres agujeros habilitados en la pared, mientras otros agujeros en la parte inferior facilitan la salida del aire frío y húmedo. Así, la temperatura se eleva hasta en 15 grados. La habitación es mejorada con la instalación de piso de madera machihembrada, doble puerta y ventana, y un techo tipo cielo raso de tela arpillera revestida con yeso. De este modo se evitar la fuga del calor por 8 a 10 horas.

Los usuarios de estas viviendas han sido capacitados y entrenados para manejar el muro “trombe” durante el día y la noche, abriendo o cerrando los orificios para la circulación del aire caliente. Saben cómo darle mantenimiento al sistema y cómo cuidarlo para que cumpla sus propósitos.

“Foncodes trabaja por el bienestar de los más pobres en alianza articulada con los alcaldes, quienes nos ayudan a focalizar a los usuarios, también los núcleos ejecutores, a los que transferimos los recursos para administrarlos. Las viviendas acondicionadas no solo mitigan los impactos de las heladas, sino que demás ahora son antisísmicas pues sus muros han sido reforzados con geomallas de polímero que impiden su colapso. El trabajo del Foncodes también articula a otros programas sociales del Midis, generando sinergias que fortalecen aún más la lucha contra la pobreza”, dice Gustavo Torres Vásquez, director ejecutivo de esta institución.

Tres etapas de Mi Abrigo

Mi Abrigo es parte del Plan Multisectorial contra las Heladas y el Friaje impulsado por el Estado. Se ha desarrollado en tres etapas. En la primera, se brindó esta tecnología a distritos de Cusco, Puno y Apurímac. El acondicionamiento térmico de las viviendas incluyó la dotación, en cada hogar, de una cocina mejorada a leña. Para la segunda etapa, en Tacna, Moquegua, Arequipa y Huancavelica, la intervención comprendió el reforzamiento de los muros del dormitorio con geomallas de polímero para hacerlo resistente a los sismos. La dotación de cocinas mejoradas a leña y el reforzamiento antisísmico de los hogares rurales acondicionados para enfrentar las heladas fueron innovaciones del Foncodes.

Dato

11 millones de soles invierte Foncodes en esta etapa del plan de heladas y friajes.