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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 21

de octubre de 2020

MARCEL LHERMITTE. ANALISTA POLÍTICO

Bolivianos consolidarán la institucionalidad democrática

El internacionalista uruguayo asegura que se retornará este domingo a un gobierno que es producto de la voluntad popular en las elecciones presidenciales.

15/10/2020


Fabián Vallas Trujillo

fvallas@editoraperu.com.pe


–¿Aparte de quién será el próximo presidente de Bolivia, ¿qué se juega en las elecciones del domingo?


–Un tema fundamental será la consolidación de la institucionalidad democrática. Bolivia vive hoy un régimen que, si bien es cierto, no se puede definir como una dictadura, sus autoridades no fueron electas por el pueblo. Además, en el terreno ideológico se encuentran en el lado opuesto de las propuestas ideológicas del Movimiento al Socialismo (MAS), que sí fue producto de la voluntad popular.

–¿Cree que es posible que el MAS gane en la primera vuelta electoral?

–De acuerdo con las encuestas, el MAS no podrá evitar el balotaje. Según las normas bolivianas, para ganar en la primera vuelta, el partido ganador deberá tener más de 40% de los votos y una ventaja del 10% sobre el segundo. Ninguno de los sondeos revela estos porcentajes, la ventaja del MAS es por solo algunos puntos. Por lo tanto, lo más probable es que una eventual segunda vuelta será entre Luis Arce, del MAS, y Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana.

–Y en un balotaje, ¿quién será favorito?

–No me gusta adelantar pronósticos, pero puedo decir que todo dependerá de las negociaciones políticas de los dos candidatos que pasen al balotaje. Se puede suponer que la mayoría de la oposición al MAS se unirá tras la candidatura de Mesa.

–Primero fue la elección del peronista Alberto Fernández y Nicolás Maduro sigue en el poder, ¿la elección de Arce significaría una corriente del retorno de los gobiernos denominados socialistas del siglo XXI?

–Reitero, los bolivianos votaron por un gobierno progresista y no conservador que no tiene el aval del voto popular.

Pero, por otra parte, no se puede considerar un gobierno del llamado socialismo del siglo XXI porque cada uno de ellos tuvo una experiencia muy diferente y no se les puede considerar socialistas. Prefiero llamarlos de una ola de gobiernos progresistas latinoamericanos. Si el MAS vuelve al poder, solo significaría retornar a la situación política anterior.