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Año de la Universalización de la Salud
MARTES 2

de junio de 2020

CLAVES

Cinco lecciones que nos ha dejado la pandemia

La salud nunca ha sido tan valorada como hoy. No solo la individual, sino también la de nuestros sistemas de salud, exigidos como nunca antes.

16/5/2020


Maya Takagi

Oficial de Políticas de la FAO


La salud, sea individual o sistémica, no llega de un momento para el otro: es el resultado de una serie de factores, que incluyen la genética, los hábitos y medios de vida, los ingresos, la sanidad, la alimentación, y el acceso y calidad del sistema de salud del país en que vivimos. Esto último depende de cómo el sistema fue diseñado y de las inversiones que se hayan hecho. Esta es la primera lección que nos ha dado el covid-19.

El actuar del poder público es constantemente evaluado por la opinión pública. La efectividad y velocidad con que saldremos de esta crisis dependerá más que nunca de las respuestas de nuestros gobernantes. Esa es la segunda lección importante que hemos aprendido.

La tercera es que las decisiones de un país afectan a los demás. Las medidas de un gobierno también afectan las tasas de cambio entre las monedas, el comercio internacional, los precios de los combustibles y de los bienes en general, el acceso y el precio de los alimentos, y la oferta de equipamientos esenciales para la salud.

Por ende, la cuarta lección –tal vez la más importante– es que no podemos enfrentar esto si no es trabajando juntos. La colaboración entre países jamás ha sido tan crucial como lo es ahora, y en ello los organismos internacionales tienen un rol muy importante que cumplir.

Desde el inicio de la crisis, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura rápidamente elaboró un estudio sobre los impactos del covid-19 en la agricultura y alimentación, además de una serie de notas de orientación sobre la repercusión de la pandemia sobre el hambre, los migrantes y muchas otras temáticas. En colaboración con varias otras agencias, también ha ayudado a que los países de las Américas coordinen sus medidas para proteger los sistemas alimentarios, garantizar la oferta de alimentos y la capacidad de compra de las personas.

Una quinta lección es que enfrentar esta crisis también requerirá financiamiento externo. Solo cuatro países de América Latina y el Caribe tienen bajos niveles de deuda, de alrededor del 25% del PBI: Chile, Guatemala, Paraguay y Perú. Los demás están en niveles intermedios o muy altos. Esto les dificulta acceder a flujos financieros esenciales para construir las respuestas necesarias.

A estas alturas sabemos que no hay solución mágica, pero mientras aguardamos por una vacuna que puede tardar meses o años, las lecciones que hemos aprendido pueden ayudarnos a salir de la mejor manera posible.