Tipo de cambio:

Compra: 3.453

Venta: 3.457


Año de la Universalización de la Salud
SÁBADO 4

de abril de 2020

Corrupción en la mira

“Visto así, el compromiso de lucha anticorrupción del Ejecutivo no es aislado, sino que forma parte de un esfuerzo del Estado peruano en su conjunto para obtener mejores resultados”.

20/2/2020


El combate contra la corrupción es un proceso que pocas veces tiene resultados concretos. Todas las naciones del mundo enfrentan, en mayor o menor medida, este menoscabo social que ocasiona la pérdida de ingentes cantidades de recursos que afecta el bienestar ciudadano, lo cual obliga a cada gobierno a asumir retos para enfrentarlo, tal como el presidente Martín Vizcarra lo ha hecho en años recientes.

La voluntad política de combatir actos deshonestos que perjudican al erario nacional no ha quedado en meras acciones declarativas o en discursos de buena voluntad. Así lo ha dejado en claro el Jefe del Estado al afirmar que la lucha anticorrupción es una de las fortalezas de su gestión gubernamental y que el Poder Ejecutivo continuará en ese empeño de manera coordinada con los gobiernos regionales y los concejos provinciales y distritales.

Este tesón no solo proviene de los diversos estamentos de gobierno, sino también de organismos autónomos como el Ministerio Público y el Poder Judicial, cuyas investigaciones a las corruptelas continúan adelante conforme a sus plazos y procedimientos institucionales, lo cual es destacado incluso por observadores externos por el avance logrado en comparación con otros países de la región.

De esta manera, vemos que ese eje de gobierno, planteado por el Mandatario al iniciar su gestión, ha permitido fortalecer la estrategia de lucha contra la corrupción y recuperar la confianza y credibilidad en sus instituciones. Por citar algunos ejemplos, basta con recordar la actuación célere de las autoridades peruanas en la captura del exmagistrado César Hinostroza en España, o la declaración del 2019 como el Año de la Lucha contra la Corrupción y la Impunidad.

Este tipo de acciones han llevado a que medios internacionales como El Nuevo Herald y el Washington Post de Estados Unidos manifiesten que el presidente peruano protagoniza una cruzada “para limpiar la política corrupta del Perú y convertirse en una voz para pobres y olvidados”.

Tal reconocimiento no resulta, pues, gratuito. Es producto de un trabajo permanente que se basa en un marco legal sólido conformado por la Política Nacional de Integridad y Lucha contra la Corrupción, así como por el Plan Nacional de Lucha contra la Corrupción, y en la responsabilidad operativa de la Secretaría de Integridad Pública y la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción encabezada por la Presidencia del Consejo de Ministros.

Todo ello se encuentra enmarcado en el Plan Nacional de Integridad y Lucha contra la Corrupción 2018-2021, erigido sobre las recomendaciones del Informe de la Comisión Presidencial de Integridad, del Informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre Integridad en el Perú, y del Compromiso de Lima de la Cumbre de las Américas.

Visto así, el compromiso de lucha anticorrupción del Ejecutivo no es aislado, sino que forma parte de un esfuerzo del Estado peruano en su conjunto para obtener mejores resultados. “Vamos a dejar un país empoderado y una democracia fortalecida”, ha dicho el presidente y hacia esa meta dirige su empeño.