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Año del diálogo y la reconciliación nacional
JUEVES 16

de agosto de 2018

Cuide sus ojos

El glaucoma es una enfermedad silenciosa, por lo que se recomienda chequearse desde los 40 años.

El glaucoma, considerado actualmente la segunda causa de ceguera en el mundo, se ha convertido en el ladrón silencioso de la vista, ya que en la mayoría de los casos avanza y conduce a la pérdida de la visión sin ocasionar síntoma alguno.

6/3/2018


“El glaucoma se caracteriza por el aumento de la presión ocular que, al no ser tratado tempranamente, daña el nervio óptico ocasionando el deterioro del campo visual y, por lo tanto, ceguera irreversible”, nos explica el doctor Carlos Wong, del Instituto Oftalmológico Wong.

El glaucoma se puede presentar de forma crónica o aguda. La primera es la que la mayoría de los pacientes presenta y al ser asintomática hace que el paciente tenga la enfermedad avanzada al momento de detectarla.

En algunos casos, las personas con glaucoma de forma crónica pueden tener dolor de cabeza, cansancio de los ojos, nublamiento visual o pérdida de la visión lateral, pero como estos síntomas se presentan de manera leve la persona piensa que solo necesita nuevos anteojos.

A diferencia de la forma crónica, el glaucoma de forma aguda aparece repentinamente y causa ojos rojos, dolor, vómitos y náuseas, y puede provocar ceguera en solo horas, por lo que es recomendable recibir atención médica de emergencia si se tiene alguno de los síntomas mencionados.

Hasta el momento el glaucoma no tiene cura; sin embargo, si se diagnostica tempranamente y se recibe tratamiento adecuado, es posible controlar su progresión y, por tanto, evitar llegar a la ceguera.

Recomendaciones 

Para prevenirlo y/o detectarlo tempranamente es recomendable que desde los 40 años se hagan periódicamente un chequeo oftalmológico.

Asimismo, los que tienen antecedentes de familiares con glaucoma, diabetes, hipertensión arterial o que han tenido traumatismos oculares.

No olvide solicitar un examen completo de la vista, que incluya una evaluación del nervio óptico. Averigüe cuál es su presión ocular o su presión intraocular. 

Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden ayudar a disminuir la incidencia.