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Año de la Universalización de la Salud
JUEVES 1

de octubre de 2020

ANÁLISIS

Debemos prevenir una crisis alimentaria

14/9/2020


QU Dongyu

Director general de la Organización de lasNaciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

Los sistemas alimentarios que deben proporcionar sustento diario a todos los seres humanos del planeta se ven amenazados por la pandemia. Si queremos evitar la que podría ser la peor crisis alimentaria en la historia moderna, necesitamos una cooperación internacional sólida y estratégica de extraordinaria magnitud.

En la actualidad, vemos demoras en la temporada de siembra. Hay alrededor de 4,500 millones de personas cuyos empleos y medios de vida dependen de los sistemas alimentarios. La pandemia ha puesto en peligro el 35% del empleo en los sistemas alimentarios, la tasa de repercusión en las mujeres es aún mayor.

Juntos podemos, y debemos, limitar los efectos perjudiciales del covid-19 en la seguridad alimentaria y la nutrición y reconstruir mejor, transformando nuestros sistemas alimentarios para lograr un futuro más resiliente y equitativo.

En primer lugar, necesitamos mejores datos para tomar mejores decisiones. Las respuestas oportunas y efectivas a los efectos del covid-19 dependen de saber exactamente dónde y cuándo se requiere apoyo.

En segundo lugar, debemos aumentar drásticamente la sinergia de nuestras acciones colectivas. La crisis del covid-19 no solo nos exige que nos unamos, sino también que actuemos al unísono como nunca. Se prevé que en el 2020 el comercio mundial de mercancías disminuya hasta un 32 %. A diferencia de cualquier otra crisis alimentaria o sanitaria en épocas recientes, los efectos del covid-19 están perturbando la oferta y la demanda en los ámbitos nacional, regional y mundial. Una respuesta alimentaria y agrícola eficaz contra la pandemia exige también una acción humanitaria conjunta, en particular para mejorar los medios de vida de los pequeños productores y los agricultores familiares vulnerables.

En tercer lugar, debemos acelerar la innovación. Las nuevas estrategias de inversión, tecnología digital e innovación de las infraestructuras son esenciales para obtener mejores datos, aumentar la eficiencia en la producción de alimentos y proporcionar acceso a los mercados. A este respecto, existen numerosas soluciones en el sector privado que podrían resultar de gran utilidad para gobiernos y organizaciones internacionales.

La prevención de la crisis alimentaria no puede esperar a que finalice la crisis sanitaria, ni podemos pretender simplemente volver a los niveles inaceptables de hambre e inseguridad alimentaria que se registraban antes de la pandemia. Juntos podemos ayudar a los más vulnerables, prevenir nuevas crisis, aumentar la resiliencia ante las perturbaciones y acelerar la reconstrucción de nuestros sistemas alimentarios.




El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.