Tipo de cambio:

Compra: 3.267

Venta: 3.269


Año del diálogo y la reconciliación nacional
MIÉRCOLES 18

de julio de 2018

Democracia e institucionalidad

La democracia debe garantizar la institucionalidad y que el surgimiento de una crisis política se resuelva en un marco de predictibilidad, justicia y oportunidad, a fin de que el país no se vea afectado y pueda encauzarse rápidamente en la normalidad.

19/12/2017





La decisión del Parlamento de iniciar un proceso de vacancia al presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, –que debe resolverse este jueves– sumado a las acusaciones constitucionales contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y el fiscal de la Nación, ha generado preocupación sobre el debilitamiento de los poderes del Estado, y la necesidad de actuar con serenidad, mesura y responsabilidad en esta coyuntura.

En ese sentido, la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) llama la atención para tener presente que las autoridades del país tienen el deber de salvaguardar en este momento la institucionalidad democrática, respetando el marco constitucional, legal y procedimental que nos rige, deteniendo todo indicio de abuso de poder, y honrando la autonomía y el equilibrio de los poderes del Estado.

En un comunicado, los obispos peruanos formulan un llamado a la clase política, y ante todo al Congreso de la República, para reencontrar el camino del diálogo y la prudencia, en la verdad y en la justicia, como enseña el papa Francisco, que muy pronto visitará el Perú.

Pero, no un diálogo de sordos sino, en palabras del propio Pontífice, “un encuentro con una actitud receptora que acoja sugerencias y comparta inquietudes, que sea un intercambio recíproco de confianza”, porque cuando se trata del bien del Perú, no han de regir intereses particulares sino el bien común de la Patria.

La crisis política debe resolverse dentro del marco constitucional y en el menor tiempo posible, respetando el debido proceso y el derecho de defensa del Mandatario, para no afectar más la estabilidad política y económica del país.

Los procedimientos establecidos para el tema de la vacancia presidencial no son entendibles, dado que este tema puede resolverse en solo una semana, cuando la interpelación y censura a un ministro de Estado, de rango inferior, demora entre tres y cuatro semanas. Tampoco que solo cuente con una hora para su defensa, o que primero no se escuche sus descargos ante la comisión Lava Jato.

La lección que nos deja la actual crisis política es que debemos fortalecer las instituciones democráticas, y eso se logra con leyes justas y racionales, pero, sobre todo, ganando el respaldo de la ciudadanía, en donde hay mucho que trabajar.

De acuerdo con la última encuesta de Ipsos Perú, del domingo pasado, el Gobierno cuenta con una desaprobación del 73%; el Congreso, 69%; el Poder Judicial, 62%; y el Ministerio Público, 52%. Es necesario trabajar para revertir esos indicadores.

En este momento, lo importante es actuar con cabeza fría, dejando de lado los apasionamientos, porque de lo que se trata es de llevar al Perú a buen puerto en el 2018, y retomar con buen pie el crecimiento de la economía, la reconstrucción, y la fe de los peruanos de tener un año mucho mejor.