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Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 27

de setiembre de 2020

EL MUNDO CONMEMORA DÍA INTERNACIONAL

Democracia en época de pandemia

Gobiernos tienen que organizar procesos electorales, atender una mayor demanda de servicios de la población y enfrentar la erosión del equilibrio de poderes del Estado.

13/9/2020


Fabian Vallas Trujillo

Internacionalista


El mundo conmemorará el Día Internacional de la Democracia el 15 de setiembre, marcado por la pandemia del nuevo coronavirus, que deja más de 920,000 muertos y 29 millones de contagiados, de acuerdo con la base de datos de la Johns Hopkins University.

La democracia, el “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, en palabras de Abraham Lincoln, enfrenta hoy una serie de obstáculos que debe superar debido al impacto directo del covid-19. Los países encaran importantes retos, como la organización de procesos electorales con la seguridad sanitaria debida. En otras naciones se erosiona el equilibro de poderes al recortar los derechos políticos y civiles, mientras que en terceros países la población presiona a sus desbordados gobiernos con el fin de que brinden servicios con mayor eficacia. 

Crisis

De acuerdo con las estadísticas de Freedom House, la tendencia internacional es que desde el 2009 hay un lento deterioro del pluralismo político. 



Samuel Huntington, en su libro La tercera ola, procesos de democratización a finales del siglo XX, identifica que el sistema democrático se produce en “olas”. A inicios de 1900, solo 25 países tenían una democracia restringida en 10% de la población del planeta. A finales del siglo, 120 de 192 países, que representaban el 62% de la población, gozaban del derecho de elegir a sus autoridades. 

Es decir, por primera vez en la historia, más de la mitad del mundo vivía en gobiernos que eran electos en forma periódica por medio de sufragios que cumplían las garantías de ser “libres y justas”.



A partir del 2009, la tendencia comienza a decrecer en forma significativa. En el 2018, 64 países experimentaban el deterioro de sus derechos políticos y libertades civiles de acuerdo con el informe de Freedom House. El desgaste de la calidad de la democracia ha ido de la mano con el fin del ciclo de la expansión de la economía mundial en el 2008. 

El estallido de la crisis financiera global de ese año, como producto del colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, originó una recesión económica que se agudizó con el inicio del conflicto comercial entre los gobiernos de Washington y Beijing, que finalmente se trasladó a los ámbitos de la seguridad, la tecnología y hasta de las disputas políticas domésticas. 

Votaciones

Los países que tienen procesos electorales en su calendario organizan las votaciones  bajo excepcionales medidas de emergencia sanitaria.

Otras naciones decidieron alargar la jornada electoral o, simplemente, postergar los comicios hasta que se desarrollen nuevas condiciones. 

En el primer grupo se encuentra Corea del Sur, Francia, Serbia, Polonia. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades Contagiosas de Corea felicitó a los 29 millones de electores que concurrieron a los comicios legislativos el 15 de abril porque no se reportó un solo contagiado. 



Las ‘armas’ para lograr dicha proeza fueron: la obligatoriedad de tomarse la temperatura, el uso de mascarilla, el gel de alcohol y agua, el distanciamiento social, entre otras. En los otros países mencionados, las elecciones se desarrollaron con normalidad para demostrar que este derecho ciudadano se puede ejercer en tiempos de emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus.

Rusia se inclinó por prolongar la votación. El gobierno de Vladimir Putin abrió los colegios electorales por siete días e implementó un sistema de sufragio en los centros laborales para evitar aglomeraciones. De esta manera, la nueva Constitución Política auspiciada por el Kremlin  fue aprobada. 



En Estados Unidos, el voto por correspondencia comenzó la semana pasada, pese al airado reclamo del presidente Donald Trump. Debido a la pandemia, se calcula que el 50% de los estadounidenses utilizarán el correo, una cifra que supera el 21% del 2016, según el Pew Research Center. 

Por último, se encuentran las naciones que han decidido postergar sus elecciones. Los conflictos en Bolivia se deben a que la presidenta Jeanine Áñez Chávez tuvo que cambiar la fecha de los comicios, que debieron celebrarse el 3 de mayo, por el covid-19 y la falta de preparación. 

Tras un largo debate nacional, las autoridades electorales fijaron los comicios para el 18 de octubre con la presencia de misiones internacionales.

Bajo presión

Un segundo problema es la erosión del equilibrio de los poderes e instituciones del Estado. El endurecimiento de las medidas de confinamiento sirve para callar las protestas sociales. Este es el caso de Venezuela. A los graves problemas de escasez de alimentos se suma que la población vive en malas condiciones. La oposición política tiene serias limitaciones para expresarse en espacios públicos porque fue marginada de las funciones de la Asamblea Nacional.



En este día internacional, no debemos olvidar que la democracia no es solo un acto electoral, sino que también tiene un gran contenido social. No se puede construir un sistema democrático sólido en sociedades con tantas desigualdades. Nuestros sistemas políticos requieren cerrar las grandes brechas entre ricos y pobres e impulsar el desarrollo para atender en forma preferencial a los sectores más necesitados.

Desgastados y presionados

Los gobiernos democráticos comienzan a sufrir un gran desgaste por la mayor demanda de la población que sufre el azote de la pandemia y de la crisis económica.

En América Latina, la pandemia se instaló con especial ferocidad por la informalidad, que constituye el 53% de la Población Económicamente Activa (PEA), según la OIT. La necesidad de salir a las calles en búsqueda de su subsistencia no ayudó a la emergencia sanitaria.

Por otra parte, la presión por ayuda social y mayor eficiencia de las instituciones estatales aumenta en estos días. Protestas populares se llevan a cabo en barrios marginales de Argentina, Brasil, Chile y Panamá para exigir más apoyo ante el nuevo coronavirus.