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RECURSOS HUMANOS

Depresión posvacacional

Al regresar del cierre por fiestas de mi empresa, empecé a escuchar en las diferentes oficinas que la gente hablaba de la depresión posvacacional. Es un estado de desadaptación laboral con menor rendimiento, luego de las vacaciones. Me llamó la atención que los síntomas asociados puedan ser psíquicos o físicos y que afectan principalmente a menores de 45 años.

13/1/2018


César Cáceres Dagnino

Experto en Recursos Humanos de la Universidad de Piura

Los síntomas físicos suelen ser cansancio generalizado, falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración. Los psíquicos, irritabilidad, tristeza, falta de interés o nerviosismo. Es lógico que esta depresión se haya generado fruto de la vida moderna.

Si el trabajo resulta difícil de realizar, que no es posible ordenar la agenda o poner en marcha las gestiones o encargos y que el trabajo se acumula, es probable que estemos ante esta depresión. Lo malo es que las relaciones con los demás pueden deteriorarse. Los más cercanos en el trabajo y en el hogar pueden sufrir estas consecuencias. Un carácter poco controlado puede introducir tensiones en nuestras relaciones con los demás.

Las principales situaciones que predisponen a tener esta peculiar depresión son las vacaciones largas y agotadoras, y la falta de motivación laboral.

Las personas necesitan organizar una forma de vida en la cual se sientan a gusto: una rutina. Además, necesitan motivaciones que las impulsen a seguir adelante, verdaderas vitaminas que permitan superar dificultades. Si no hay rutina, hay desorden en los hábitos, esto nos hace débiles.

Lo más adecuado será mantener un horario durante las vacaciones. En la medida en que se acerque el fin de estas, una vuelta a la rutina habitual puede favorecer que ese cambio no sea dramático. Hay que evitar una motivación personal excesivamente centrada en las vacaciones. No se puede desear las vacaciones durante una mitad del año y lamentarse de que se hayan acabado en la otra mitad.

También puede ser adecuado mantener algunas aficiones iniciadas durante las vacaciones. Puede ayudar a cumplir esos objetivos, dividir el período vacacional en varias partes. Si todo lo anterior no funciona con éxito, habrá que recurrir a un buen especialista.