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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 3

de julio de 2020

Editorial: Reforma universitaria en marcha

“[...] mejorar la calidad de la enseñanza en las universidades es una condición impostergable si se quiere que el Perú sea capaz de responder de forma airosa a los desafíos del mundo contemporáneo”.

19/6/2020


La Comisión de Educación del Congreso de la República aprobó en la víspera el dictamen sustitutorio del proyecto de ley que proponía ampliar la moratoria para la creación de nuevas universidades públicas y privadas.

El Poder Ejecutivo había planteado extender la moratoria hasta abril del próximo año. No obstante, el dictamen sustitutorio prorroga ese plazo por dos años, mientras que solo las casas de estudios superiores con licenciamiento podrán solicitar abrir una filial.

Ampliar ese plazo es una condición necesaria para continuar el proceso de optimización de la calidad de enseñanza en las universidades peruanas. Según el ministro de Educación, Martín Benavides, el período de un año planteado inicialmente por el Gobierno era requerido para concluir el proceso de licenciamiento y consolidar a las casas de estudios superiores que han obtenido con mucho esfuerzo el visto bueno de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu).

En tanto ese proceso de fortalecimiento no concluyera, era un contrasentido permitir la creación de nuevas universidades. Por lo tanto, resulta positivo que la Comisión de Educación haya ampliado el plazo de prohibición y desechara algunas iniciativas que buscaban extenderlo solo por algunos meses.

Si bien esta reforma ha tenido una serie de obstáculos desde su inicio, a mediados del 2014, el proceso continúa su avance gracias al empeño del Poder Ejecutivo y del respaldo de muchos sectores conscientes de que mejorar la calidad de la enseñanza en las universidades es una condición impostergable si se quiere que el Perú sea capaz de responder de forma airosa a los desafíos del mundo contemporáneo.

En el otro bando están los sectores interesados en que todo naufrague y que no pierden la ocasión de obstaculizar el esfuerzo desde el ámbito legislativo o judicial, pues sus intereses han sido perjudicados por el proceso de licenciamiento emprendido por la Sunedu.

Obviamente, no se busca impermeabilizar a la reforma universitaria de cualquier medida para fortalerla y apuntalarla, ni que el Parlamento Nacional renuncie a su facultad de legislar en esta materia. Lo que se pretende es que los esfuerzos de todos los sectores del país, sean políticos, sociales o económicos, así como la propia ciudadanía, hagan suya la necesidad de respaldar esta cruzada por darle al Perú un sistema universitario de calidad.

Las naciones que han alcanzado el progreso y el bienestar para sus pueblos son aquellas que han conseguido, entre otros logros, una educación superior que no solo forme profesionales, sino también genere conocimiento mediante la investigación y el método científico, así como desarrollo tecnológico, cultural y humanista. La universidad es, en suma, la casa del saber y la conciencia crítica de una sociedad.

Para conseguir estos objetivos es necesario no renunciar a la reforma universitaria, pues ello implicaría dejar de lado la legítima aspiración nacional de hacer del Perú una nación rumbo al desarrollo sostenible y con bienestar para todos.