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Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 5

de abril de 2020

El diálogo Ejecutivo-Congreso

“[...] el presidente Martín Vizcarra anunció que a partir de la próxima semana convocará a las bancadas a una ronda de reuniones, destinadas a conciliar una agenda común de trabajo [...]”.

31/1/2020


En nuestro sistema político semipresidencialista, la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo es clave para la estabilidad del Gobierno.

A grandes rasgos, en el Perú se combinan características del presidencialismo (la jefatura del Estado recae en el Presidente de la República, el que es electo mediante voto popular) con particularidades de los sistemas parlamentaristas (el Ejecutivo tiene que obtener la venia del Congreso para desarrollar su plan de trabajo).

Partir de esa premisa permite entender por qué es tan importante en el Perú la relación entre los dos poderes mencionados y por qué el equilibrio, o la falta de él, tiene un impacto relevante en la política, en las decisiones del Gobierno y en la sociedad en general.

El esfuerzo de gobernar se complica para el Ejecutivo cuando no cuenta con mayoría parlamentaria. En ese escenario, se ve obligado a buscar alianzas en el Congreso para obtener la investidura y aprobar las leyes y reformas contenidas en su programa de gestión.

El problema surge cuando Palacio de Gobierno carece de margen para establecer acuerdos en el Parlamento. En esa circunstancia, la confrontación e inestabilidad política es altamente probable.

Un ejemplo de ello se observó en el Perú después de los comicios del 2016, que le dieron la mayoría congresal a la oposición. Con el paso de los meses, diversos sucesos políticos tensaron el vínculo Ejecutivo-Congreso y derivaron finalmente en la decisión del presidente Martín Vizcarra de disolver el Legislativo al amparo de la Carta Magna.

Se espera que la elección del nuevo Congreso, efectuada el domingo pasado, permita una mejor relación con el Ejecutivo para que ambos poderes del Estado aprueben las reformas que el país requiere con miras a dinamizar su desarrollo.

En ese contexto, el presidente Martín Vizcarra anunció que a partir de la próxima semana convocará a las bancadas a una ronda de reuniones, destinadas a conciliar una agenda común de trabajo que incluya las reformas políticas y del sistema de justicia, entre otros temas.

Es destacable la buena disposición expresada por los integrantes de las nuevas bancadas, que han coincidido en asegurar su participación en las conversaciones.

Se trata de un acercamiento positivo, cuya finalidad es lograr que ambos poderes del Estado trabajen de manera coordinada para aprobar las reformas que quedaron pendientes en el Congreso disuelto, así como en otros temas de relevancia para el país.

Constituiría un error no intentar un vínculo óptimo entre las plazas Mayor y Bolívar considerando que la reciente elección del Congreso significa el inicio de una nueva etapa en la política del Perú, que por ser corta no será menos importante: en el año y medio de funciones que tendrá este Parlamento deberán debatirse la eliminación de la inmunidad parlamentaria, la ley de fusiones empresariales para evitar distorsiones en el mercado, la elección de los miembros del Tribunal Constitucional (TC), entre otros asuntos claves.

Si no hay peor gestión que la que no se hace, ha actuado bien el Mandatario al propiciar un acercamiento con los congresistas electos.