Tipo de cambio:

Compra: 3.357

Venta: 3.361


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 22

de setiembre de 2019

El fin del color

Pintor y escultor peruano José Tola falleció a los 76 años. Se mantuvo en actividad hasta casi el final de sus días. Deja varias obras emblemáticas.

6/9/2019


El artista plástico José Tola de Habich falleció ayer a los 76 años, informaron fuentes cercanas a la familia. El reconocido creador estuvo varios meses combatiendo un agresivo cáncer.

El famoso pintor y escultor era reconocido por el estilo colorido de sus obras.

Asimismo, era un personaje lleno de anécdotas y actitudes particulares.

Un personaje

Solía trabajar, según contó en más de una ocasión, escuchando una y otra vez la misma canción de Bob Dylan.

La razón, según él, era que conocía tanto ese tema que no lo distraía de su trabajo.

Otra de sus singularidades era que no obstante tener un taller de pintura con vista al mar en el malecón de Miraflores, había tapiado las ventanas de ese lado y trabajaba a espaldas del océano Pacífico.

El motivo era el mismo: evitar desconcentrarse.

En esa misma línea, cubría con telas blancas su numerosa colección de arte de diversos lugares del mundo cada vez que empezaba a pintar o a concebir una escultura.

Tola se definía como un artista huraño durante once meses del año. Dedicaba solo uno a promocionar sus muestras y a conceder entrevistas, pues prefería enfocarse más en su arte que en las relaciones públicas.

Un ejemplo de su manera distinta de promocionar el arte fue cuando inauguró, en el 2013, su obra escultórica Entre el tiempo, en el malecón de Miraflores, cerca de su domicilio y taller.

Al momento de dar las palabras de honor, pronunció algunas frases en un idioma inventado, lo que arrancó las risas de los presentes.

Ese mismo año, el creador, un gran coleccionista de arte, organizó una muestra de obras de colegas suyos contemporáneos que atesoraba en su casa.

También incursionó en la literatura y publicó dos títulos: Una historia para un guerrero, ilustrado y escrito por él pensando en niños, y Soy puerto para el Bien, soy puerto para el Mal.

Datos

Inició su amplia colección de arte con un grabado de segunda mano de José Sabogal.

Los primeros trabajos internacionales que adquirió fueron unos dibujos del francés Jean Dubuffet. También posee arte asiático y americano.

300  piezas de arte de distintos lugares forman su colección privada.