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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
MIÉRCOLES 11

de diciembre de 2019

REFLEXIONES

El legado de los juegos

“El legado de los juegos es dar a nuestro Perú un mensaje de paz, de hermandad entre pueblos”.

11/8/2019


Sergio Salas

Abogado, músico criollo

Hoy se acaban los Juegos Panamericanos y, según lo que el propio presidente de Panam Sports ha declarado, han sido los mejores en la historia de este certamen. La valla queda muy alta, pero como en toda competencia espero que por el bien del deporte esta sea superada en el futuro. 

He visto muchas postales hermosas durante estos 18 días, entre las más lindas las de las familias de los deportistas, como cuando fui al estadio de San Marcos para presenciar las semifinales de fútbol femenino. Había un señor con la bandera argentina que gritaba como si estuviera en la Bombonera y al terminar el partido su hija, que era una de las jugadoras, se acercó a abrazarlo; más tarde, una señora de avanzada edad con la bandera colombiana nos decía con un orgullo reflejado en sus ojos: “Catalina Pérez [jugadora de Colombia] es mi nieta” y otra voz en la tribuna respondía en voz alta: “¡Viva la nieta!”. Todos aplaudimos entre risas.

Si bien en la cancha, en la lona, en el ring, en el mar, en el velódromo o en cualquier escenario donde se desarrollaron estos juegos los países eran rivales, una vez terminado el encuentro el que ganaba reconocía en el perdedor el esfuerzo dejado en la contienda y lo mismo ocurría en la tribuna. He aplaudido con todas mis fuerzas a nuestros rivales porque nos han mostrado respeto. He compartido estos juegos con mi esposa, mi hermana, mis padres, mis amigos mediante mis posts diarios en Facebook, y he presenciado cómo peruanos que sin estar familiarizados con los deportes querían ingresar a los estadios por el solo hecho de estar presente en la fiesta panamericana. Nunca vi tanta gente en una competencia de clavados o en un partido de básquet (estuve en la final y fue un premio ver a esa selección argentina ofreciendo un juego de primer nivel).

Cada vez que había una premiación, todos en el recinto nos poníamos de pie en señal de respeto a los deportistas vencedores, y cuando por ejemplo en el box el público no estuvo de acuerdo con la decisión de los jueces, lo que hizo sentir con sonoros silbidos, fue el deportista que perdió que con una seña nos dijo: “No, mi contrincante ha ganado bien”.

Es la primera vez que veo que las personas, entre ellos muchos niños, corran a tomarse una foto con las atletas de lucha grecorromana para tenerla de recuerdo. Es muy probable que esos niños nunca hayan sabido de ellas, pero a partir de ahora las seguirán en Facebook o Instagram y, lo mejor de todo, es que han tenido un primer acercamiento a esa disciplina.

Es que el deporte a ese nivel anima a cualquiera. A mí me han dado ganas de retomar la natación que practicaba cuando eran más joven. Además, el deporte deja un mensaje claro para la juventud peruana: se pueden conseguir cosas muy grandes con disciplina, esfuerzo, dedicación, paciencia, respetando al rival, con una sana competencia, con la responsabilidad que significa representar a tu país. Ahora traslademos esto a nuestra vida diaria. No todos tendremos el don de ser hábiles para una disciplina deportiva, pero cada ser humano tiene habilidad para algo en especial. Todas estas cosas positivas que nos deja el deporte debemos trasladarlas a los actos de la vida diaria y, estoy seguro, nuestra sociedad sería otra.

Podría decir que el legado de los juegos son los escenarios y la infraestructura, pero prefiero mirar más allá de lo evidente y decir que el legado de los juegos es dar a nuestro Perú un mensaje de paz, de hermandad entre pueblos, de valores que tanto nos hace falta, de trabajo duro, esfuerzo, sacrificio y recompensa. Prefiero decir que estos juegos nos han ayudado a descubrir que nuestros deportistas son nuestros héroes de hoy, y que deben ser el verdadero ejemplo para nuestros niños. Prefiero resaltar el amor de la familia cuyos miembros están en las buenas y en las malas. Y ojalá las empresas privadas auspicien a partir de ahora a los atletas peruanos y no los programas de televisión con contenido inútil.

Los Juegos Panamericanos Lima 2019 se acaban hoy y estoy convencido de que la semilla ya está sembrada en nuestras fértiles tierras. Ahora depende solo de nosotros hacerla germinar, cuidarla y cosecharla. El Perú ha demostrado que cuando se quiere, se puede. Como hemos dicho durante estos días, aquí en el Perú #jugamos todos.