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Año del diálogo y la reconciliación nacional
JUEVES 19

de julio de 2018

El mejor motor del desarrollo

Un país siempre necesita de inversión: aquellos de economía consolidada la requieren para mantener sus niveles de bonanza; y aquellos de economía emergente, para potenciar sus indicadores en favor de la población. La inversión proviene de los sectores público y privado, complementándose de tal manera que su confluencia genera condiciones adecuadas para el desarrollo de una nación, tal como se tiene previsto en el Perú con proyectos por 12,118 millones de dólares que se adjudicarán hasta el 2021.

12/1/2018


Con esa cifra, la perspectiva hacia el bicentenario se vislumbra interesante para las metas establecidas por el gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Solo para el período 2018, por ejemplo, hay un esquema inversor por la modalidad de asociaciones público-privadas (APP) ascendente a 4,518 millones de dólares, monto que financiará 18 proyectos de energía y minas, transportes y salud.

Los restantes 7,600 millones de dólares se invertirán mediante la concesión de aproximadamente 50 iniciativas para el período 2019-2021, informó la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión). Con estos recursos, el Ejecutivo apunta a reactivar la economía en el país con la combinación de los capitales públicos y privados, de tal forma que las empresas financien y ejecuten proyectos públicos elegidos por los gobiernos regionales, municipios y universidades públicas para satisfacer las necesidades de la población.

Entre los planes presentados por Proinversión figuran el yacimiento cuprífero de Michiquillay; la masificación de gas natural; el establecimiento de la banda ancha para las regiones San Martín, La Libertad, Pasco, Huánuco, Arequipa y Áncash; el tendido de enlaces de transmisión eléctrica 220 kV La Niña-Piura, Pariñas-Nueva Tumbes y Tingo María-Aguaytía; así como los puertos de Salaverry y San Juan de Marcona.

La ejecución de estas obras significa la inyección de capitales frescos y necesarios para revitalizar la economía en su conjunto. Y no son proyectos en papel, sino planes ya definidos, cuyo proceso de licitación, concesión y ejecución se encuentran en distintas etapas de desarrollo. Es decir, se trata de una realidad palpable, representada por una decena de iniciativas potenciadas con la modalidad de las APP.

Además, el Ejecutivo continuará inyectando recursos para consolidar la inversión pública destinada a las grandes obras. Un compromiso similar debe esperarse del empresariado para que prosiga con sus inversiones porque el buen desempeño de los representantes del sector privado no se ve únicamente en las épocas de bonanza, sino también en aquellos períodos de estrechez o desaceleración económica.

No podemos obviar que la ausencia de la inversión hace prácticamente imposible mejorar los indicadores macroeconómicos, por lo que es necesario impulsar constantemente la captación de capitales frescos para potenciar el aparato productivo y la infraestructura en conjunto. Y para ello, Perú ha sido considerado en los últimos años como un escenario idóneo para captar capitales.