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Año de la Universalización de la Salud
DOMINGO 26

de enero de 2020

El mundo de Ruth

La artista plástica Ruth Enciso interpreta, por medio de sus óleos surrealistas, el mundo oculto de la mujer en una exhibición individual en el centro cultural Mansión Eiffel.

6/12/2019


Variedades - Suplemento cultural


Texto Luz María Crevoisier

“Habitantes de mi mundo” es el título de la exposición de la artista Ruth Enciso (Apurímac, 1971), que se exhibirá hasta el 15 de diciembre en el centro cultural Mansión Eiffel (Jirón Ucayali/Paseo peatonal) Centro Histórico de Lima.

La artista no utiliza modelos para realizar sus pinturas porque prefiere hallar las referencias por internet. Además,confiesa, cuando boceta estas imágenes, aflora en ella todo ese mundo que siente y vive como mujer.

“Quiero hacer ver la sensualidad,delicadeza, belleza, ternura, como también el erotismo que forma parte de nuestra individualidad femenina”, confiesa. Sin embargo, al observar esos cuadros construidos con cuerpos de mujeres muy bellos, no podemos dejar de sorprendernos al descubrir que carecen de rostro.

–¿Por qué, Ruth?

– Porque no sabemos en realidad qué encontraremos en la interioridad de cada persona, y si nos referimos a la mujer, pueden ser emociones ambiguas como también desprecio, o una gran frustración, violencia contenida o sentimientos de infinita soledad. Además, se le enseñó el disimulo y en ese silencio organizó un mundo de apariencias que no podría llamarse de hipocresía, si no de autodefensa.

Las caras vacías

Algunos de sus óleos revelan, quizá a despecho suyo, desesperación o esa angustia semejante a “El grito”, del artista noruego Edvard Munch. O lo que plantea Robert Louis Stevenson en su universal novela El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, o el artista cusqueño Alberto Quintanilla del Mar, en sus hombres de dos caras (sus célebres iskayulla). Hombres y mujeres con doble intención.

Mujer-esencia

También podríamos encontrarnos con el rostro que se descompone paulatinamente como el de Dorian Gray, de Oscar Wilde; pero en este caso, Ruth prefiere saltar ese aspecto, negándoles rostro a estas mujeres que,por la fineza de sus líneas, se parecen a las de Sandro Boticelli,especialmente aquella titulada “Las Hijas del Valle de las Esferas”, que nos acerca a la famosa “Alegoría de la Primavera”.

En esta hermosa colección, notamos la presencia de Dalí, pero también una ambigua relación con lo metafórico, en que existen elementos de una subjetiva interpretación de acoso, como en “Afrodita yel búho” y “Abriendo mis portales dimensionales”. Así, también el deseo de pertenecer eternamente a un mundo inmaculado y para ello nada más exacto que ser poseedora del “Alma de mariposa”.

En este universo de ambigüedades, lo único verdadero es, al parecer, el espacio idealizado de los infantes. De ahí que solamente se muestre el rostro de una niña regando (¿purificando?) a una mujer. Tal vez para hacerla retornar a su origen de mujer-esencia, contrario a la que nos vende diariamente la sociedad de consumo, la de mujer plástica.

Ruth Enciso es egresada de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, pero esta pasión le permitió acercarse y desarrollar también la del canto coral como soprano. Ha formado parte del Coro Filarmónico de Lima y de los coros de la UPC y Cayetano Heredia, además del Ensamble Coral Femenino Solideo.

Exposiciones

En su trayectoria como artista plástica tiene numerosas exposiciones en diferentes espacios de Lima y provincias,habiendo presentado individualmente sus trabajos por primera vez el 2017 en la Sala de Exposiciones Blanco y Negro de la Alianza Francesa y en la Galería Museo de la Fundación del Banco de la Nación del Cusco.

Ruth Enciso reside en el norte junto con su esposo, el ingeniero hidráulico Ramón Pascual Saura, artífice de esta última muestra. Con él ha construido un albergue para gatos y perros abandonados y montado su atelier, en donde pinta diariamente.

Caras vemos

Decía Platón que todo lo que vemos es engañoso porque la realidad es otra.No le faltaba razón al filósofo griego, pues si aplicamos este pensamiento a las personas,encontramos que no siempre son lo que pensábamos, de ahí el dicho “caras vemos,pero corazones no sabemos”.