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LUNES 30

de marzo de 2020

APROXIMACIONES

El otoño del docente universitario

Este es el título del libro de Benjamín Ginsberg (1947), originalmente editado por la Oxford University Press (2011), que ahora aparece por primera vez en español publicado por la Universidad Nacional del Altiplano-Puno y no se refiere a la universidad peruana. El subtítulo nos dice todo: El surgimiento de universidades dominadas por administradores y por qué debe importarnos. El autor es politólogo de la Johns Hopkins University, con opiniones que a menudo incomodan a la clase política norteamericana, lo que lo hace más interesante y retador para nosotros.

22/7/2017


Manuel Burga

Historiador

Analiza la universidad mejor clasificada en el mundo y lo hace desde una que se ubica en el grupo de las 20 mejores, por lo tanto debemos leerlo, interpretarlo e incluso utilizarlo en la búsqueda de claves para construir una universidad de calidad en nuestro país.

La universidad norteamericana, tal como lo propuso Clark Kerr, The Great Transformation in Higher Education, 1960-1980 (1991), pasó por dos grandes transformaciones modernas: la de 1870-1910, luego de la Guerra Civil, cuando la religión y las humanidades clásicas son reemplazadas por la ciencia, tecnología y las humanidades modernas. La apuesta era la expansión de la frontera agrícola, ganadera y el desarrollo industrial y para eso se desarrolla la Land-Grant University, de investigación a la manera del modelo alemán de Wilhelm von Humboldt.

Luego viene la segunda transformación, de 1960 a 1980, cuando la universidad responde a la necesidad de más investigación científica, tecnológica y a la masificación. El cambio es acompañado por una matrícula que pasa de 3.5 millones en 1960 a 12 millones de estudiantes; mientras que los docentes pasan de 235,000 a 685,000 y los nombrados representaban el 67% del total, lo que era un signo importante de que se trataba de universidades donde los docentes hacían sus carreras y consagraban sus vidas.

Entonces, lo que en realidad estudia este libro es una tercera gran transformación y para eso va directo al síntoma principal, lo que la diferencia de la anterior, el avance de la burocracia administrativa de economistas y administradores, que asumen el mando de estas instituciones. De lo que se derivan muchas consecuencias: los docentes nombrados, por ejemplo, se reducen al 30% y la estrategia de la investigación la deciden los administradores, transfiriendo a los docentes a planes estratégicos que salen de anodinas y aburridas reuniones.

El libro tiene siete capítulos. Empieza con la expansión de la administración, con cifras que sorprenden; en el segundo analiza la lógica y las razones de esta expansión y lo que los administradores hacen. El tercer capítulo lo dedica a las patologías administrativas, que nosotros llamamos corrupción, que se manifiestan en tesis, libros, artículos fraudulentos. Nos interesa mucho constatar que el plagio también aqueja a la universidad norteamericana, pero nos interesa más aún conocer cómo lo enfrentan.

En el cuarto se habla de los departamentos de Raza y Género en la real politik universitaria. La mayoría de docentes quizá sorprenda a algunos, es progresista, liberal, frente a dos minorías, la de radicales y de conservadores, que representan menos del 10%. Esto parece muy lógico e inteligente al autor; que los docentes, académicos y científicos promuevan la igualdad social, la perspectiva de género, la equidad y la diversidad cultural y étnica, en un país como Estados Unidos.

El capítulo cinco lo dedica a la elusiva libertad de cátedra (recortada por la lógica de los administradores) y al descenso del porcentaje de profesores nombrados, que lo sitúa en el 30%. En el capítulo seis critica el concepto de “industria del conocimiento” de Stanley Aranowitz, porque la universidad, nos dice, forma profesionales, no en serie, sino personas, con competencias, vocaciones, afectos, singularidades, que son puestos al servicio de un país. Es por eso que reivindica los estudios generales y las humanidades.

Pero, finalmente, nos interesa el capítulo siete, porque allí nos propone, desde sus convicciones y formación, qué hacer para salir de esta situación, para retomar los valores universitarios, ahora tan contaminados con las ideologías dominantes y por eso les dice a los administradores, generalmente neoliberales, devotos del mercado, que “El negocio real de la universidad es la enseñanza y la investigación”. Este libro se presentará el 1 de agosto en la Fería del Libro (FIL) de Jesús María.