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LUNES 16

de setiembre de 2019

DE CAZUELA

El sueño americano en versión china

Esta película tiene varios ángulos. El más evidente habla del choque de culturas.

10/9/2019


Ernesto Carlín

Editor de Cultural

Julia Reichert y Steven Bognar hicieron un corto documental hace unos años sobre el cierre de una fábrica de General Motors en Ohio. Ahora vuelven a la misma locación para retratar cómo una empresa china intenta reflotar esa planta industrial. 

Esta película tiene varios ángulos. El más evidente habla del choque de culturas. Parte de los empleados son chinos en su primera experiencia fuera de su país. Otra parte son antiguos obreros de General Motors. La forma de trabajar es, obviamente, distinta.

Los directores de este filme tienen la intención de mostrar de forma objetiva estas diferencias. No obstante su esfuerzo, son vencidos por una mirada exótista de los protagonistas asiáticos. Un ejemplo es cuando el dueño de la compañía decide dónde se debe hacer la entrada a la fábrica, provocando un gasto extra que sus subalternos norteamericanos no han considerado. Esta pequeña escena se queda en la anécdota, retratando al ejecutivo como un déspota de impulsos caprichosos, pero no se expresa el motivo, quizás de índole cultural, por el que prefiera una ubicación a otra.

Otro tema son las condiciones laborales. Se habla de la cultura de sacrificio de los países del Asia, la cual no encaja con las formas de trabajar en Occidente. Pero no se habla de la precarización del trabajo a escala mundial, una forma de camuflar el punto de debate. Sin embargo, son valiosas las secuencias en las que trabajadores de distinta procedencia tratan de sociabilizar. Imperdible: las clases para entender a los estadounidenses.