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Año del diálogo y la reconciliación nacional
JUEVES 16

de agosto de 2018

ANIVERSARIO EN EL AIRE

El vuelo del Mirage 5

Este mes se celebran las Fiestas Patrias y el Día de la Aviación Militar (23 de julio). La historia militar también conmemora el medio siglo de la llegada de los primeros aviones de caza Mirage 5P al Perú y Sudamérica. Esta es su historia.

12/7/2018


Hace medio siglo llegaron al Perú los aviones de caza Mirage 5P. El hecho marcó un antes y un después en la Fuerza Aérea del Perú (FAP), debido al cambio tecnológico y doctrinario que significó.

Desde 1963, el país estuvo interesado en renovar su flota de aviones de combate de primera línea, ya que las unidades que disponía eran de la II Guerra Mundial y de la guerra de Corea, lo que ponía en riesgo la seguridad nacional y la de sus operaciones.

A pesar de las gestiones, no tuvieron éxito debido a presiones internacionales hasta que se concretó en octubre de 1967, durante el gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry, aprovechando la coyuntura producida tras la Guerra de los Seis Días (5-10 de junio de 1967), que motivó el veto de Francia de vender armas a Israel, lo que interrumpió la venta de 50 aviones de combate Mirage a ese país.

El objetivo del presidente Charles De Gaulle de proveer armas al Perú no solo fue compensar la pérdida del mercado israelí, sino también afirmar la independencia francesa en el mundo de la Guerra Fría de los sesentas.

Previamente, en Lima, en la reunión de Defensa Nacional, presidida por el premier Edgardo Seoane con los presidentes de las comisiones de Defensa, de las cámaras de Senadores y Diputados del Congreso, se coincidió en la necesidad de llevar adelante la compra de los aviones cazas franceses, poniendo especial énfasis en el propósito de renovar los equipos y armamento de nuestros institutos armados para mantener un “equilibrio” natural de armamento en Latinoamérica.

Bueno, bonito y barato

El Mirage 5 fue lanzado al mercado mundial como el avión de su clase más barato y el mejor de su tipo. Cuando fue adquirido en 1968, convirtió a la FAP en la primera fuerza en Latinoamérica en operar aviones de combate que podían volar a más del doble de la velocidad del sonido (Mach 2.2).

Fue, sin ninguna duda, la primera adquisición de una aeronave de combate por el gobierno peruano, como resultado de un adecuado análisis y evaluación del requerimiento, compitiendo con otros aviones cazas de Suecia, Reino Unido y EE. UU.

En 1967, durante el gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry se firmó el primer contrato de adquisición, denominado “Martillo”, por 16 aviones que pasaron a denominarse Mirage M-5P, los que continuaron durante el gobierno militar, hasta 1977, sumando 9 contratos adicionales por un total de 37 aviones.

En el cielo de Quiñones

En diciembre de 1967, se designó a 8 oficiales y 31 técnicos y suboficiales para su capacitación en Francia.

La instrucción de pilotaje incluyó todos los aspectos desde la adaptación y la salida “solo”, hasta vuelos por instrumentos, acrobacia, empleo táctico, tiro y bombardeo. La instrucción del personal técnico fue muy minuciosa y de carácter teórico-práctico ya que se trataba de aeronaves de alta performance y alta tecnología.

Mientras tanto en la Base Aérea de Chiclayo se acondicionaron los hangares del Grupo Aéreo N° 6 para albergar las oficinas de las asesorías técnicas, los hangares de mantenimiento y de ensamblado de aeronaves.

Los Mirage M-5P N°182 y N°183, fueron producidos en la fábrica Avions Marcel Dassault. Una vez probados, se desarmaron y acondicionaron para embarcarlos con destino al puerto de Salaverry, en Trujillo, donde arribaron en junio de 1968, luego fueron trasladados por carretera a la Base Aérea de Chiclayo para ser ensamblados nuevamente y ponerlos “a punto de vuelo”.

Vuelo supersónico

Los técnicos peruanos y franceses pusieron a punto los dos primeros aviones para su presentación: el 18 de julio de 1968 vuelan por primera vez los Mirage M-5P, piloteados en territorio patrio por pilotos peruanos, quedando grabado en la Historia Aeronáutica Militar del Perú.

Pero los aviones deberían ser entregados oficialmente a la FAP por el presidente Belaunde con ocasión del aniversario de la institución, en la base aérea de Las Palmas y la Gran Parada y Desfile Militar de 1968, a lo largo de la avenida Brasil, en Lima. Para tal efecto, al día siguiente, los dos primeros Mirage fueron trasladados por el mayor FAP Augusto Romero-Lovo Ferreccio y el capitán FAP César Gonzalo Luzza al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y luego a Las Palmas.

La presentación oficial de los aviones Mirage M-5P, en el día de la Fuerza Aérea del Perú, fue impecable, tal como lo ilustraron los diarios de la época. Además, con este acto, el Perú demostraba su firmeza e independencia sobre las decisiones en materia de defensa nacional.

En defensa nacional

El poder disuasivo de los Mirage en el transcurso de su vida operativa ha jugado un papel muy importante, ya que su sola presencia evitó que los conflictos se extiendan en el tiempo.

En 1981, durante el conflicto del Falso Paquisha, con el Ecuador, cumplió eficientemente su misión de “sombrilla”, impidiendo la acción de la aviación enemiga y permitiendo el libre accionar de nuestras aeronaves, helicópteros y tropas, contribuyendo como “arma decisiva para la victoria”, en la recuperación de nuestro territorio. Realizó un total de 68 misiones.

Catorce años más tarde, durante el conflicto armado del Alto Cenepa (26 de enero-29 de febrero de 1995), las FF. AA. del Perú y Ecuador libraron un nuevo enfrentamiento. En esta oportunidad al Grupo Aéreo N° 6 se le dio la tarea de estar en condiciones de atacar los objetivos militares en territorio ecuatoriano. Este rol recayó en el Escuadrón Aéreo N° 611, que se mantenía vigente con un reducido número de pilotos y aviones Mirage M-5P4.

La crisis económica nacional redujo los presupuestos de Defensa, lo que afectó el mantenimiento de las aeronaves, el entrenamiento de las tripulaciones, además del desgaste institucional al intervenir por más de diez años en la guerra interna contra el terrorismo.

Sin embargo, pese a este sombrío panorama, la FAP trabajó al máximo para poner operativas todas sus aeronaves y tripulaciones. Los Mirage M-5P4 no participaron directamente en las operaciones, pero se mantuvieron en alerta durante el tiempo que duró el conflicto. Después de 32 días, se firmó la Declaración de Montevideo, poniendo fin a esta lamentable situación, no provocada por el Perú.

Luego de este conflicto, el desgaste de material, la falta de presupuesto y la llegada de los aviones MIG-29, los Mirage M-5P siguieron volando hasta el 25 de octubre de 2001, cuando se realizó su último vuelo. (Coronel FAP (r) Rolando Cárdenas Brou)

Dato

37 Aviones caza Mirage se compraron entre 1967 y 1977.